¿Nueva suba?
Precio de la nafta: de cuánto sería el aumento con impuestos plenos a los combustibles
El incremento en la cotización internacional del petróleo tiene en vilo a todo el planeta, en medio de los enfrentamientos entre Irán e Israel, que ya cuenta con la participación directa de Estados Unidos, pero en el caso particular de los usuarios argentinos de combustibles tuvo este fin de semana un aditamento adicional, con un ajuste de hasta el 5% promedio en algunas de las compañías.
Ese aumento no solo fue motivo de preocupación ante la posibilidad de que un agravamiento del conflicto bélico lleve la cotización del crudo a valores más altos que los actuales y, consecuentemente, a nuevos aumentos de las naftas y el gasoil, sino también a preguntarse cuáles son los componentes del precio final de estos combustibles y qué participación porcentual tienen en el importe facturado.
Cómo se compone el precio de la nafta
El precio de los combustibles en la Argentina se basa en la evolución de cuatro componentes: la cotización del petróleo en su variante Brent del Mar del Norte, la carga tributaria que se integra con los impuestos a los Combustibles Líquidos y al Dióxido de Carbono, la paridad cambiaria y, por último, la variación del precio mínimo de adquisición de los biocombustibles, que forman parte del producto final en una mezcla de hasta el 12%.
De los cuatro componentes, la estabilidad en la relación peso-dólar dejó en los últimos meses este factor en un segundo plano, en tanto el valor del biodiésel y el bioetanol no tiene una incidencia significativa en el precio de venta al público, por lo que quedan la cotización del Brent y la carga impositiva como las dos variables más importantes a seguir.
Si se excluyen los márgenes de comercialización y los costos de refinación y logística, el precio del Brent y la carga impositiva explican por sí solos cerca del 75% del precio final, correspondiendo respectivamente alrededor del 40% y el 35%.
Por ende, un aumento del barril de Brent de 10% debería representar un traslado del 4% en el precio de las naftas y el reciente ajuste del 5% aplicado hasta el momento por dos compañías tomó en cuenta no solo los aumentos posteriores al 12 de junio -cuando comenzaron los enfrentamientos entre Israel e Irán- sino también las subas que tuvo el Brent en los primeros días del mes.
Esa cotización fue de USD 64,32 el 30 de mayo y llegó a un máximo de USD 80,37 el 18 de junio, encontrándose en estos momentos en USD 77,33.
Pero en el caso de la carga impositiva pendiente de aplicación, representa una “mochila” que, en caso de trasladarse por completo, tendría un impacto significativo, con un aumento del 19% en los precios de los combustibles.
El manejo de los impuestos
El precio del Brent no es una variable que los gobiernos argentinos puedan controlar, a diferencia de la carga impositiva, en la que pueden comprobarse aspectos de coincidencia entre las gestiones del presidente de Javier Milei y su predecesor Alberto Fernández.
La ley 27.430 estableció que los dos impuestos a los combustibles son un monto fijo en pesos (no un porcentaje, lo que dificulta promediar su impacto entre todas las marcas y productos) con una actualización trimestral ajustada por la inflación acumulada.