“Todavía me da miedo pensarlo”: la odisea del parapentista chino que llegó a casi 8.600 metros
Peng volaba con un arnés de segunda mano cuando fue succionado por una nube cumulonimbus. “Estaba rodeado de hielo, sin aire, con las manos entumecidas. Pensé que no salía más”, relató. En plena tormenta, soportó temperaturas de hasta -40°C, sin máscara de oxígeno y con el rostro cubierto de cristales de hielo.
A pesar del pánico, logró mantener el control guiándose con una brújula y comunicándose por radio. “En ese momento no pensaba en batir ningún récord, solo quería sobrevivir”, dijo. Al revisar el registro de vuelo, descubrió que había superado la altura de muchos aviones comerciales.
Las autoridades lo sancionaron con seis meses de suspensión por haber ingresado en un espacio aéreo no autorizado, pero Peng aseguró que no tiene prisa por volver a volar. “Fue aterrador. No sé si volveré a hacerlo. Por ahora, necesito tiempo”, declaró.
Con información de postmediaok