Se estancan las negociaciones
Israel intensifica su ofensiva terrestre en Gaza
El ejército de Israel lanzó este domingo una nueva ofensiva terrestre a gran escala sobre toda la Franja de Gaza, en el marco de la Operación Carro de Gedeón, con ataques en el norte y sur del territorio, incluyendo zonas residenciales, hospitales y campamentos de desplazados. La ofensiva coincide con la continuidad de negociaciones en Qatar entre delegaciones de Israel y Hamás, sin resultados concretos.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) emitieron una amplia orden de evacuación durante la noche, en la que advirtieron sobre ataques “inminentes” y llamaron a la población a trasladarse hacia la zona costera de al-Mawasi, señalada previamente como “segura”. Sin embargo, ese mismo sector fue bombardeado durante la madrugada, provocando al menos 22 muertos y más de 100 heridos, según la Defensa Civil de Gaza.
Ataques a hospitales y zonas civiles
Entre los objetivos alcanzados por los ataques se encuentra el Hospital Indonesio, en Beit Lahia, en el norte de Gaza. Según reportes médicos, tanques israelíes abrieron fuego directamente contra el edificio, donde permanecían 55 personas, incluidos pacientes que no pudieron ser evacuados. El Ministerio de Salud gazatí, controlado por Hamás, denunció que el hospital quedó sitiado y fuera de servicio, al igual que otros dos centros de salud públicos en el norte.
En Jan Yunis, ciudad del sur del enclave, fueron bombardeados el Complejo Médico Nasser y el Hospital Europeo, señalados por Israel como posibles refugios de infraestructura militar de Hamás. El ejército afirmó que atacó “con precisión” instalaciones utilizadas por la milicia palestina y que uno de los blancos era Mohammed Sinwar, hermano del exlíder de Hamás en Gaza, Yahya Sinwar.
Una mujer en Jan Yunis relató a la BBC que “la situación es muy difícil”, con escasez crítica de harina, gas y alimentos, y constantes bombardeos nocturnos.
Más muertos y una tregua que no llega
En las últimas 24 horas, al menos 67 personas murieron y 361 resultaron heridas en Gaza, según cifras oficiales del Ministerio de Salud. Desde la reanudación de los ataques a mediados de marzo, más de 53.000 palestinos han perdido la vida, y agencias humanitarias alertan sobre una posible hambruna, con imágenes que muestran niños desnutridos en condiciones extremas.
Mientras tanto, las negociaciones que se desarrollan en Doha, Qatar, siguen empantanadas. Desde la oficina del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, señalaron que están “agotando todas las posibilidades” para llegar a un acuerdo que incluya la liberación de rehenes, el exilio de líderes de Hamás y el desarme total de la Franja.
Por su parte, una fuente de alto rango de Hamás dijo a la BBC que no hay avances debido a la “intransigencia israelí” y sostuvo que el grupo está dispuesto a liberar a todos los rehenes solo si se acuerda un alto el fuego permanente, propuesta que Israel rechaza.
El drama de los rehenes
El Foro de Familias de Rehenes y Desaparecidos expresó su preocupación por los peligros que representa esta ofensiva para los 58 secuestrados que aún permanecen en Gaza. De ellos, se cree que 23 siguen con vida. Según testimonios de personas que fueron liberadas, las condiciones de cautiverio empeoraron tras los bombardeos, incluyendo golpes, privaciones de comida y aislamiento extremo.
La guerra comenzó el 7 de octubre de 2023, cuando comandos de Hamás atacaron el sur de Israel, causando la muerte de unas 1.200 personas y secuestrando a más de 250. Desde entonces, la región vive uno de los conflictos más devastadores de su historia reciente, con consecuencias humanitarias dramáticas y una solución política cada vez más lejana.