FUMATA BLANCA
Cuál será el nombre del nuevo papa
Aunque San Pedro, el primer papa, fue renombrado de Simón por Jesús, la práctica papal de cambiar de nombre comenzó con Juan II en el año 533. Nacido Mercurius, consideró inadecuado su nombre pagano y lo cambió. La costumbre se consolidó en el siglo X con Pedro Canepanova, que adoptó el nombre Juan XIV.
Razones para elegir un nuevo nombre
El nombre elegido suele homenajear a papas o santos previos cuyos valores o acciones se desean emular. Por ejemplo, Francisco eligió su nombre en honor a San Francisco de Asís, mientras que Benedicto XVI hizo referencia a San Benito y al papa Benedicto XV, vinculados a la paz y la reconciliación.
Nombres "prohibidos"
El nombre Pedro está virtualmente prohibido en respeto a San Pedro y por una antigua profecía que vincula a un "Pedro II" con el fin de los papados. Otros nombres como Urbano y Pío son evitados debido a asociaciones históricas negativas.
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Tendencias posibles en un nuevo pontificado
Nombres como León (por la justicia social) o Inocencio (por la lucha contra la corrupción) serían apropiados para un papa reformista. Si se elige un papa del Sur Global, podría optarse por nombres antiguos africanos como Gelasio, Milciades o Víctor.
Cómo se anuncia el nuevo nombre
Tras la elección, el cardenal diácono mayor proclama desde el balcón de San Pedro el “Habemus Papam”, anunciando en latín el nombre de bautismo adaptado y el nuevo nombre papal. El apellido permanece en su idioma original.