El policía acusado de lanzar gas a una nena en una marcha pidió su sobreseimiento
El policía federal Cristian Rivaldi, acusado de arrojar gas lacrimógeno a una niña de 10 años durante una manifestación de jubilados el pasado 11 de septiembre frente al Congreso Nacional, solicitó su sobreseimiento y negó los hechos. Lo hizo en un escrito presentado ante el juez Sebastián Ramos y el fiscal Eduardo Taiano durante su declaración indagatoria en los Tribunales Federales de Retiro.
Rivaldi rechazó la imputación y afirmó que en ningún momento vio a la menor de edad, identificada como Fabrizia, quien había asistido a la protesta junto a su madre. Según su versión, ese día actuó “siguiendo órdenes” emitidas por el Comando Unificado de las Fuerzas Federales y que su accionar se limitó a “dispersar revoltosos y liberar la calzada”, en el marco de lo que describió como un escenario de “violencia constante”.
El agente sostuvo que nunca recibió instrucciones “manifiestamente ilícitas” y que su atención estuvo enfocada exclusivamente en los sectores donde se producían desmanes. “Jamás imaginé que una menor pudiera estar entre esos grupos violentos”, aseguró. También expresó que, de haberla visto, su reacción inmediata habría sido retirarla del lugar o dar la orden para que alguien lo hiciera.
En su descargo, Rivaldi apuntó a la responsabilidad de la madre de la niña por haberla llevado a una manifestación de ese tenor. Además, pidió ser desvinculado del proceso judicial y solicitó peritajes sobre imágenes y registros audiovisuales del operativo para probar su inocencia.