Comodoro: la emotiva despedida a un jefe de la PSA tras 32 años de servicio
El Aeropuerto Internacional General Enrique Mosconi fue testigo de una sentida despedida a uno de sus oficiales más emblemáticos, José Luis Maza, quien se retiró como jefe de turno en su servicio en la PSA.
En la noche del 30 de abril, familiares, amigos, compañeros de trabajo y miembros de la comunidad aeroportuaria se congregaron para rendir una cálida despedida para quien se volvió un referente en la seguridad y el bienestar de quienes transitan por la terminal aérea comodorense.
Visiblemente emocionado, Maza compartió con este medio algunos pasajes de su extensa trayectoria, recordando sus inicios en la fuerza. "Con 26 años ya tenía experiencia, había trabajado en otros rubros. Era remisero, después trabajé en Guilford, y después en una empresa petrolera", relató con una sonrisa nostálgica. Su ingreso a la PSA en 1993 estuvo marcado por la influencia de su hermano, Alberto Maza, también miembro de la fuerza desde 1991. "Fue por economía, digamos, que ingresé a la fuerza", confesó con sinceridad.
A lo largo de sus más de tres décadas de servicio, Maza escaló posiciones hasta convertirse en jefe de turno y oficial jefe, viviendo en primera persona las transformaciones que experimentó la institución.
"Ingresé en 1993 y terminé mi carrera como jefe de turno y como oficial jefe. He pasado momentos buenos y malos, como te he dicho. Como en el país, muchas crisis, de todo un poco, después el cambio que pasamos de la PAN (Policía Aeronáutica Nacional), que pertenecía a la Fuerza Aérea, después la reestructuración... y pasamos a ser Policía de Seguridad Aeroportuaria. Todos esos cambios fueron a lo largo de mi carrera", reflexionó.
Más allá de los desafíos y las responsabilidades, Maza destacó el lado humano de su profesión y los lazos que forjó en el ámbito aeroportuario. "Tengo que agradecer. Gracias a esto uno cosechó amigos también", expresó con gratitud.
Entre los recuerdos más preciados, Maza mencionó momentos personales significativos que se entrelazaron con su vida laboral. "He pasado momentos buenos, como dije, con el nacimiento de mi hijo, que he podido disfrutarlo también en su niñez", compartió con orgullo. Sin embargo, también reconoció los sacrificios inherentes a su labor. "También las fiestas que nos hemos perdido por estar de guardia, que hacíamos 12 horas, a veces hubo tiempo que hicimos 24 horas de turno", recordó.
Con una profunda sensación de realización, Maza hizo un balance positivo de su trayectoria. "Gracias a Dios, hay que agradecer que esta fue mi fuente de vida, que gracias a esto coseché y pude hacer mi casa, tener auto, y criar a mi hijo", manifestó con satisfacción.
Al despedirse, Maza resumió sus años de servicio con humildad y agradecimiento. "En los 32 años hemos pasado muchas cosas, y gracias a Dios me puedo ir con la frente en alto, con lo que he logrado, compañeros de trabajo, personas...", concluyó, dejando entrever la profunda conexión que estableció con sus colegas y la comunidad aeroportuaria.
La partida de José Luis Maza deja un vacío en la PSA del Aeropuerto de Comodoro Rivadavia, pero su legado de compromiso, dedicación y calidez humana perdurará en la memoria de quienes tuvieron el privilegio de compartir con él estos años de servicio. La comunidad aeroportuaria le desea un merecido descanso y una nueva etapa llena de alegrías.