Francisco recuperó la Virgen de Luján que llevaba Argentina en Malvinas y fue portada por un comodorense
En septiembre de 2019, una historia profundamente humana y simbólica conmovió a todo el país: la imagen de la Virgen de Luján que acompañó a los soldados argentinos durante la Guerra de Malvinas regresó a la Argentina después de décadas en territorio británico. El reencuentro fue posible gracias a la intervención del papa Francisco y tuvo como protagonista a Jorge Palacios, un veterano de guerra con un vínculo especial con la Virgen.
Todo comenzó durante el conflicto bélico de 1982, cuando Palacios y su compañero Ortiz participaron en una procesión en Malvinas con la Virgen. Tras la guerra, se perdió todo rastro de la imagen sagrada. "Pensábamos que había quedado en las islas o que alguien la había traído a Buenos Aires. Nunca imaginé que estaba en Inglaterra", relató Palacios.
La historia dio un giro inesperado cuando el grupo Feu Centurión de Luján comenzó una investigación para rastrear el paradero de la imagen. Tras confirmar que se encontraba en suelo británico, iniciaron gestiones para recuperarla. Fue entonces cuando contactaron a Palacios para invitarlo al Vaticano, donde tendría lugar la devolución.
El veterano viajó a Roma acompañado de su familia, con una emoción que aún hoy lo atraviesa. “Cuando mis nietos me sorprendieron con globos y un cartel que decía ‘te vas a Roma a buscar a la Virgen’, no pude contener las lágrimas”, recordó.
El momento más emotivo ocurrió durante la misa oficiada por el papa Francisco, donde también estaban presentes veteranos ingleses. Al principio, Palacios confesó sentir rencor. Sin embargo, un gesto de los excombatientes británicos lo conmovió. "Me abrazaron y se me fue la bronca. En ese lugar sagrado solo había amor y paz", contó.
La escena culminante fue el abrazo entre Palacios y el papa Francisco, quien, reconociéndolo por una foto de la procesión en Malvinas, le entregó personalmente la Virgen. “No lo podía creer. Esperaba una foto de lejos, pero nunca ese abrazo. Fue un momento que me marcó para siempre”.