Femicidio Ana Calfín
Miguel Vargas no quedó detenido tras la condena: la razón
Miguel Alejandro Vargas Nehuen, declarado culpable por el femicidio de Ana Calfín, se fugó pocas horas antes de la audiencia en la que se iba a definir su condena a prisión perpetua. A pesar del veredicto unánime del jurado popular que lo halló responsable de homicidio agravado por el vínculo y en contexto de violencia de género, el juez a cargo del caso le había otorgado el beneficio del arresto domiciliario.
El fallo se conoció el viernes 11 de abril. Tras la lectura del veredicto, la fiscal del caso, Rafaella Riccono, solicitó la prisión preventiva, pero no fundamentó su pedido. Esta omisión permitió que la defensora pública, Carolina García, se opusiera a la medida, alegando que Vargas Nehuen había cumplido con todas las instancias judiciales sin intentar evadir la Justicia.
El juez Jorge Novarino resolvió no ordenar la prisión preventiva y dispuso, en cambio, que el condenado permaneciera bajo arresto domiciliario, con control policial. La medida debía ser revisada el martes 15 de abril, durante la audiencia de cesura, donde se debatiría el monto de la pena.
Pero ese mismo día, alrededor de las 7 de la mañana, efectivos policiales acudieron al domicilio del acusado en la calle Costanera y encontraron la vivienda vacía. Según relató su madre, lo había visto por última vez a la 1:00, y al ingresar a su habitación a las 7:00, ya no estaba.
Se activó entonces un operativo de búsqueda a nivel provincial. La fiscal de turno, Sofía Torres, tomó intervención y la policía emitió una alerta a toda la red de seguridad. Al momento, Vargas Nehuen continúa prófugo.