Categoría A
La CAI goleó al “Depo” con la ley de la eficacia
Un 9- 0 puede resultar exagerado en éstos tiempos y más aún cuando el que lo sufre, es el último subcampeón. La CAI lo abrió con bombas externas y después, lo trabajó casi a voluntad. La clave estuvo en una altísima eficacia, juveniles de otra dimensión y un rival que sufrió en defensa y se colapsó emocionalmente. Miroglio (2), Mateo Bustos (2), Vivanco, Ávila, Chacón, Baeza y el colombiano Ortiz anotaron para el local.
La CAI aviso en medio de un arranque prometedor. Mateo Bustos planteó el dilema del “hijo rival” para el DT del Deportivo Sarmiento ya que, en la primera de cambio, el ex Defensa, remató con ambición obligando a la primera intervención de Jonathan Ojeda.
El “Depo” parecía tomarle el pulso al partido desde la defensa con volantes corredores y alta intensidad. No obstante, lo que la visita construyó con esfuerzo, la CAI lo tiró abajo con repentización.
Es que a los 15’ Luca Miroglio sorprendió con un tiro bajo y esquinado, inalcanzable para sellar el 1-0. Y el trámite se ordenó a partir de éste acierto, alivió la búsqueda del Azzurro y obligó a reformular el chip sarmientino.
Esteban Baeza probó con otra entrada que tapó el arquero y de nuevo, el encendido Miroglio vislumbró al mismo Baeza con un pase a espaldas de los centrales que se terminó diluyendo. Ávila desde lejos, volvió a calentarle los guantes a Ojeda advirtiéndose ya un claro dominio.
Miroglio otra vez, resolvió todos los dilemas. El diez volvió a encontrar la medida exacta para rematar sin que el golero Ojeda pudiera tener la más mínima opción. Por eso el 2-0 tuvo el efecto de un golpe de nocaut.
Un enganche de Miroglio derivó en una irrupción de José Vivanco, liberado por el fondo y cuando los ánimos se alzaron por un golpe a Fanjul no advertido por el árbitro Schooff, Sarmiento entró en zona roja luego de que Ávila definiera a la carrera el cuarto gol del local, poco antes de que finalice el primer tiempo.
El segundo tiempo fue un monólogo. La CAI lo reguló para bajar la temperatura y para definirlo cuando se lo propuso. Dos muestras gratis de la pegada de Mateo Bustos, una mejor que otra; un anticipo de cabeza de Chacón; la cuota goleadora del 9, Esteban Baeza y al final un penal de Byron Ortiz que le generaron al propio colombiano; cerraron la cuenta en una tarde plagada de goles. La CAI mostró solidez, una total efectividad y se hizo del resultado sin discusiones. Y Sarmiento, que dio un paso en falso; débil en defensa y sin ataque, terminó siendo una presa fácil.
