"¿Querés que te dé un pico?": El pedido de perdón Almirón a Zago tras la pelea en el Congreso
El diputado de La Libertad Avanza se disculpó públicamente con su compañero de bloque después de un violento enfrentamiento que casi terminó a los golpes.
En medio del intenso debate sobre el DNU firmado por el presidente Javier Milei, que aprueba un nuevo acuerdo con el FMI, Lisandro Almirón, diputado de La Libertad Avanza, protagonizó una insólita escena de reconciliación con su compañero de bloque Oscar Zago. Este inesperado gesto ocurrió luego de un violento episodio ocurrido en la sesión del miércoles pasado, cuando ambos diputados casi llegaron a las manos en el recinto.
La jornada en la Cámara de Diputados comenzó con fuertes tensiones. El oficialismo se preparaba para discutir el DNU que aprobará un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), y, como ya es habitual, el ambiente estaba cargado. A su turno, Almirón empezó su intervención con duras críticas y gritos contra la oposición. Fue en ese momento cuando el presidente de la cámara, Martín Menem, interrumpió y le solicitó a Almirón que aprovechara la oportunidad para pedir perdón a su compañero de bancada, Oscar Zago, tras el enfrentamiento físico de la semana pasada.
El pedido de perdón
A regañadientes, Almirón aceptó la sugerencia de Menem y, entre gritos y acusaciones, lanzó el insólito pedido de disculpas: “Por supuesto que lo voy a hacer, señor presidente. Ante todo soy argentino, patriota”, vociferó Almirón mientras se dirigía al resto de los diputados. Sin embargo, el momento culminó con un gesto inusitado: “Zago, ¿qué querés, que te dé un pico? Vení Zago querido, amigo”, exclamó mientras se levantaba de su banca y gesticulaba hacia su compañero.
El curioso momento de reconciliación generó risas y aplausos entre los presentes, mientras que el presidente de la Cámara, Martín Menem, trataba de mantener el orden en medio de la situación. El clima, que parecía caldeado, se alivió por un instante, pero la tensión seguía latente en los pasillos del recinto.
El origen del conflicto
El violento enfrentamiento entre Almirón y Zago ocurrió días antes, durante una sesión especial en la que se discutían varios proyectos y propuestas impulsadas por la oposición. En medio de acusaciones cruzadas, los diputados de La Libertad Avanza se enfrascaron en un feroz intercambio de palabras, que rápidamente escaló a un enfrentamiento físico. La situación se descontroló cuando Zago y Almirón se trenzaron a golpes, lo que obligó a otros legisladores a intervenir para separar a ambos. A pesar de los intentos de mediar, la tensión continuó y la sesión fue suspendida por el presidente de la Cámara debido a la falta de quórum.
Mientras afuera del Congreso se desarrollaba una nueva movilización encabezada por los jubilados, dentro del recinto la disputa continuaba. A medida que avanzaba el debate, el oficialismo logró imponer su mayoría y aprobar varios proyectos. Sin embargo, la paz interna del bloque de La Libertad Avanza parecía cada vez más frágil, y el cruce entre Zago y Almirón fue un claro reflejo de la fractura dentro del espacio político.
La situación se exacerbó cuando, en medio de las discusiones sobre el DNU, algunos diputados comenzaron a manifestar su desacuerdo con las propuestas de otros sectores, especialmente del bloque de Unión por la Patria, lo que aumentó la presión sobre los representantes de La Libertad Avanza. Durante el desarrollo de la sesión, Zago, Marcela Pagano y Rocío Bonacci, miembros de La Libertad Avanza, decidieron mantenerse en sus bancas y permitir el tratamiento de varios proyectos impulsados por la oposición, lo que generó un fuerte reclamo interno dentro de su bloque.
Este acto de disidencia interna provocó un enfrentamiento aún mayor. Mientras algunos miembros de La Libertad Avanza, como María Celeste Ponce, acusaban a Zago y sus aliados de “traicionar” al bloque, la situación se volvió cada vez más tensa, hasta que Zago y Almirón protagonizaron el mencionado enfrentamiento físico. El episodio fue lo suficientemente grave como para que el presidente de la Cámara, Martín Menem, suspendiera la sesión, justo cuando el tablero de votación indicaba que había 128 diputados presentes, número insuficiente para que el debate continuara.
Este incidente no pasó desapercibido, y varios diputados de la oposición, como Máximo Kirchner y Carlos Castagneto, se acercaron rápidamente a Menem para exigir que se reanudara la sesión. Sin embargo, el presidente de la Cámara justificó la suspensión con el argumento de la falta de quórum, lo que generó un fuerte rechazo en el bloque de Unión por la Patria.
En el cierre de la jornada, el ambiente en el Congreso seguía cargado de tensiones. Mientras que el conflicto entre Almirón y Zago parecía haberse resuelto con el insólito pedido de perdón, las disputas internas dentro de La Libertad Avanza y la polarización en el Congreso evidencian que el clima político sigue siendo cada vez más hostil.
El futuro de las discusiones sobre el DNU y el acuerdo con el FMI está por verse, pero lo que es indiscutible es que la sesión de este miércoles quedará marcada no solo por los temas tratados, sino también por los violentos altercados y la llamativa reconciliación entre dos diputados que, en su lucha política, se vieron atrapados en una de las situaciones más absurdas y desopilantes de la historia reciente del Congreso argentino.