El peligroso resurgir del ISIS: Cómo el grupo terrorista vuelve a amenazar al mundo
Un fantasma regresó para asustar al Mundo. Un fantasma que en realidad estaba presente pero quizás en lugares no tan visibles, por lo menos para Occidente. Ese fantasma se llama ISIS (también denominado "Estado Islámico" o "Daesh"). Es el grupo terrorista que ocupó gran parte de Siria e Irak a mediados de la década pasada, a fuerza de todo tipo de violencia extrema y brutales decapitaciones que grababan en video y difundían al mundo para sembrar el miedo y el horror. En esa época logró algo impensado: que muchos países, ejércitos y milicias que estaban totalmente enfrentados entre sí unan sus esfuerzos para derrotarlos (EEUU con los rebeldes sirios, Rusia en solidaridad con el gobierno de Bashar Al Assad, Irán con el Hezbollah, los kurdos, entre otros). Algo que se consumó en gran parte en 2017 cuando el ISIS fue borrado de casi todos esos territorios. Incluso la muerte de su líder Abu Bakr al-Baghdadi -en 2019- pareció coronar la derrota final.
Por eso es que los atentados con atropellamiento de vehículos se han multiplicado como una modalidad de los terroristas que dicen actuar en nombre del ISIS. Así ocurrió en Niza, Barcelona, Berlín, Nueva York y ahora en Nueva Orleans, entre muchos otras ciudades, sumando más de 100 víctimas fatales por ese tipo de embestidas letales. Justamente para evitar ser detectados y neutralizados, el ISIS (como también Al Qaeda) hizo repetidos llamamientos a sus simpatizantes para que lleven a cabo atentados “por cuenta propia”, sin su mediación. Si bien este ataque en Nueva Orleans fue el más letal en muchos años realizado por un seguidor del ISIS en EE.UU., no es el primero: en 2014 hubo una matanza en San Bernardino, California, que dejó 14 muertos cuyos autores fueron un matrimonio que habían jurado lealtad al grupo terrorista. Y en 2016 hubo una masacre en un club nocturno gay en Orlando, Florida, por un hombre armado que mató a 49 personas. El terrorista juró su lealtad en una llamada al 911 a Al-Baghdadi y condenó los “caminos sucios de Occidente”.
Según Rita Katz, directora ejecutiva de SITE Intelligence, una organización no gubernamental que hace un seguimiento muy detallado de los grupos terroristas, desde que comenzó el ataque de Israel a Gaza en octubre de 2023 se produjo un resurgimiento de los complots de “lobos solitarios” en nombre de ISIS, grupo que intentó capitalizar el enojo creciente de gran parte del mundo árabe contra los israelíes, además del caos que se dio en todo Medio Oriente. Y enumera algunos de esos episodios, desde un apuñalamiento masivo en un festival en Solingen, Alemania, hasta un supuesto complot contra los conciertos de Taylor Swift en Viena. También llamaron la atención hechos como el apuñalamiento de un judío ortodoxo en Zúrich perpetrado un joven de 15 años (de nacionalidad suiza y ascendencia tunecina), quien declaró su lealtad a ISIS en un video, diciendo que estaba “respondiendo a la llamada del Estado Islámico a sus soldados para atacar a los judíos y cristianos y sus aliados criminales”. Además, seguidores del ISIS han planificado distintos atentados, algunos de ellos frustrados antes de concretarse, como el que idearon contra el Parlamento de Suecia, en rechazo a las repetidas quemas del Corán que se dieron en varias manifestaciones.
LA HISTORIA DEL ISIS
Bajo el liderazgo de Abu Bakr al-Baghdadi, el ISIS no sólo fue aumentando sus territorios de manera descomunal -llegó a controlar 90.000 kilómetros cuadrados en su momento de máxima expansión en 2014, una superficie equivalente a la provincia de Neuquén o 450 veces la Ciudad Autónoma de Buenos Aires- sino que fue sumando a otros grupos que se desprendieron, por ejemplo, de Al Qaeda en Siria, como el Frente al-Nusra. Poco a poco el Daesh se alejó de la organización que en su momento encabezó Osama Bin Laden y que le diera origen. En 2014, el ISIS comenzó a conquistar grandes ciudades como Faluya, Mosul, Tikrit, Ramadi, Palmira, en Irak, y avanzó también sobre Siria y la región del Kurdistán. Así, el 29 de junio de 2014 anunció la creación de un "Califato" que trascendía las fronteras y Al Baghdadi se autoproclamó su máxima autoridad, pretendiendo imponerse sobre los 1.500 millones de musulmanes que se calcula que hay en el mundo. El grupo adoptó allí el nombre a "Estado Islámico". Con el paso del tiempo, otras organizaciones terroristas de distintos lugares del Mundo jurarían lealtad al ISIS, como por ejemplo Boko Haram en Nigeria.
Para mediados de 2017 ISIS ya fue perdiendo mucho territorio y enclaves fundamentales como la ciudad de Mosul e incluso Raqqa, proclamada como la capital del "Califato". En diciembre de ese año tanto el Ejército iraquí como las fuerzas sirias anunciaron que derrotaron al Daesh y que recuperaron todos los territorios ocupados. Habían sido más de tres años de intensos combates y unos 25.000 ataques aéreos de la coalición. Pese a eso, un año después, en diciembre de 2018, combatientes del ISIS aún mantenían el control en una pequeña franja de tierra cerca del río Éufrates. Es más, estimaciones de especialistas señalaban que todavía quedaban unos miles de milicianos en la zona, pese a que el entonces presidente de EE.UU., Donald Trump, había anunciado que el ISIS había sido derrotado por completo.