Reconocido whisky chubutense dejó de producirse por falta de agua de vertiente
Se trata de La Alazana, cuyo creador de destilado es Néstor Serenelli quien dio a conocer la decisión señalando que “el agua es uno de los insumos más importantes para nuestra producción, y hemos tenido que detener todo” ante la grave sequía en la zona de producción.
La escasez hídrica también eleva el riesgo de incendios en un contexto de altas temperaturas y vientos fuertes. Ante esto, el productor señaló que la prioridad ha sido mantener los sistemas de prevención de incendios activos, aunque eso implique pérdidas económicas significativas con el multipremiado whisky chubutense y patagónico.
La comunidad de Las Golondrinas manifestó su descontento con la gestión de servicios públicos, denunciando que, pese a las promesas de mejoras en el suministro, el problema persiste desde hace años. “No se puede repartir lo que no hay”, concluyó Serenelli, quien expresó además temor ante posibles emergencias por incendios.
Cabe destacar que La Alazana ha logrado su reconocimiento, ya que se produce a partir de la destilación de una malta estándar y ha sido madurado durante 6 años en barricas ex bourbon y ex jerez, utilizando agua de vertiente cordillerana sin filtración en frío y sin agregado de colorantes.