Saavedra primereó en una semi que terminó siendo a su medida
Saavedra y Huracán lo arrancaron midiendo fuerzas parejas. El Parque intentó imponer en un mediocampo impenetrable porque Huracán plantó una línea nada imaginable con Tureo y Digorado como piezas distintivas, más Barrera y Lukievicz como vías fluídas para salir.
Saavedra tuvo la primera con una aparición oportuna de Elorrieta que asistió a Debliger, liberado y entrando en el área aunque elevando el tiro final. El Globo respondió con una corrida hasta el fondo de López y un pase al medio que no encontró receptores.
El local llevó al punto de la equivocación a Zalazar en una salida en falso, Zúñiga le dio continuidad a la acción con un pase largo para Mariano Debliger quien, por elevación, rompió el cálculo de Nicolás Soto para establecer el 1-0.
Y habría más para un Saavedra que pareció leer las flaquezas defensivas del rival. A los 28’ desbordó Debliger, figura del primer tiempo, para terminar alimentando a Rodrigo Ledesma para que “rompa” el arco con un cabezazo pleno.
Huracán corrigió el rumbo en ataque. Y llevó al local a una zona de riesgo en la que el arquero Funes dominó la escena. De un tiro libre de Araya apareció un toque y anticipo de Pablo Zalazar para un descuento que pareció poner las cosas en su lugar y proponerle un cierre más ambicioso del primer tiempo.
Cuando el partido entró en zona roja, Huracán perdió piezas. La expulsión de López le quitó reacción a un Globo que pareció acusar el golpe y sufrir el acoso que implicaron las descargas aéreas y cada una de las acciones de Debliger y Ledesma, siempre listos para complicar.
Huracán terminó impulsado por el corazón. Con Araya y Lukievicz como estandartes, al partido solo le quedó un penal de Biassusi contra Bautista Carrizo, ya con el tiempo cumplído que Marchant ejecutó con clase para un 3-1 que premió al Parque y le sirve para una revancha que pide y quiere más.