2024-12-20

La C.A.I. ganó y zafó de promocionar y Portugués descendió en su ley

La C.A.I. con dos gritos de Gonzalo Figueroa derrotó por 2-1 a Portugués en calidad de visitante y se alejó de todo riesgo, evitando la Promoción. El destino del local estaba escrito y por una suma de factores terminó perdiendo la categoría.

La expresión “nunca se desciende” por un partido refleja una temporada inestable, con puntos perdidos y reacciones que no se pudieron sostener. En su cancha y ante su gente, “Portu” resistió y por momentos, le discutió la posesión a un “azzurro” que lo terminó quebrando por peso específico.

Más allá de las circunstancias, Deportivo Portugués lo jugó consiente de su destino. Apretó los dientes y lo asumió con lealtad y actitud. Nada hubo para reprocharle al “lusitano” en cuanto a su planteó inicial.

El criterio de Guerreiro le dio claridad al armado, Cerdá y en menor medida Sotomayor marcaron la línea a seguir.

El local buscó igualarlo en todas las líneas y por momentos, le achicó el campo de acción a un rival que era potencialmente más. Portugués avisó con la primera de riesgo. Una entrada de Guerreiro arrastró marcas y liberó a Enzo Cerdá que llegó mal perfilado al tiro del final. Y enfrente, C.A.I. asomó con una proyección que Flores cerró con una chilena devuelta por el poste.

Antes de que se consumiera el primer tiempo; un centro desde la izquierda de Vivanco encontró a Salas en una posición inmejorable aunque el punta -el más activo en la visita- terminó desviando sobre la salida de Mora.

La vuelta tuvo a Portugués nuevamente encendido. Con Guerreiro llevando el equipo hacia adelante y Franco Rodríguez sumándose a las opciones para llegar.

Sin embargo ya con las luces encendidas, Gonzalo Figueroa primereó a todos con un cabezazo en el primer palo que se convirtió en una expresión silenciosa de un gol a puro respeto. Y otra vez el fueguino no resignó una pelota perdida para esquivar defensores y empujarla a la red cuando ya parecía no haber vuelta atrás para un destino ya juzgado.

El tiempo restante se hizo anecdótico. Una corta sobre vida para Portugués y un descuento de Cerdá con un penal al filo del tiempo reglamentario, jugado sin más agregado. La C.A.I. zafó de todas las presiones, con un Figueroa en su máxima expresión mientras que el local se despidió a media luz y con pocos aplausos, sabiendo que se dio todo pero nunca alcanzó.

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