Dia Nacional del Petróleo
Martín Gómez: “Hay que poner el foco en lo que tenemos y principalmente en lo que vendrá para forjar Comodoro”
En este marco, el concejal y presidente del PRO a nivel provincial Martín Gómez sumó su mirada teniendo en cuenta distintos puntos que marcaron a la ciudad y la región, pero planificando un escenario de cara a lo que viene, con un Estado que potencie a nuestra Cuenca y que al mismo tiempo acompañe el uso de nuevas energías:
“Forjar Comodoro”
“El 13 de Diciembre es uno de los feriados locales -paradójicamente un día normal en la actividad petrolera- que suele cargarse de muchas palabras y discursos a modo de reflexiones, opiniones o análisis sobre la relación entre ‘la industria’ y Comodoro. En ese sentido, estas líneas no son la excepción. No pretenden originalidad exacerbada pero sí una propuesta distinta para abordar la actividad hidrocarburífera, energética y su visceral relación con la ciudad. La idea es simple: olvidar la nostalgia y la melancolía a la hora de pensar esta relación. Es decir, pensarla en términos estrictamente futuristas. Algo así como lo que proponía Richard Rorty para pensar el futuro de la democracia. Poner el foco en lo que tenemos y principalmente en lo que vendrá. Quedarnos estancados debatiendo en la nostalgia de un pasado glorioso es inútil para resolver los problemas de la actualidad y del mediano y largo plazo. ¿Pueden los errores cometidos en el pasado ensombrecer nuestras esperanzas de futuro? De ninguna manera. Esto no significa desconocer la historia ni la importancia de su aporte y conocimiento principalmente para no repetir errores. Pero si nos detenemos en lo que podría haber sido y no fue no llegamos a nada. No podemos caer en el fatalismo de la historia que relata los errores históricos como si fuesen irremediables ni en la posición sarcástica de relatar nuestra historia ridiculizando el propio pasado como si transcurriese en un escenario ajeno. Ambas actitudes revelan un problema de ‘autoestima comodorense’ porque no permiten encontrar en nosotros mismos las fuerzas que ayudarían a cambiar, y a mejorar, el rumbo de las cosas.
“Los tiempos que nos toca transitar nos ponen ante nuevos desafíos que debemos afrontar con ingenio, audacia y planificación. Se necesita de temperamentos dirigenciales que comprendan la importancia que tienen para el destino de la ciudad la transición energética, las energías renovables y la eficiencia en la producción de los yacimientos maduros de nuestra cuenca. La actitud y la madurez de una dirigencia política que dé muestras de poseer la suficiente autoestima y autocrítica como para sobreponerse a la propia vergüenza de no haber podido maximizar años de barriles dulces y pensar en el futuro. Pero el desafío también es ciudadano: como comodorenses debemos encontrar en nosotros mismos la fuerza moral y el ingenio productivo que aliente la tarea de reorientar nuestra historia. Debemos sobreponer el orgullo comodorense a la vergüenza o frustración por lo que no hemos aprovechado.
El petróleo es y va a seguir siendo un recurso estratégico para la provincia y el país. Los desafíos para las cuencas maduras son variados y rigurosos. Se necesitan niveles de eficiencia mayores. Pero las empresas de la cuenca y los comodorenses han demostrado una y otra vez estar a la altura de los avatares de la producción y el mercado. La gestión del sector público para facilitar y no distorsionar la acción privada es clave: una muestra de esto es el logro reciente del gobierno provincial en las negociaciones ante Nación para la eliminación de los aranceles a los polímeros, un insumo clave para la actividad en nuestra cuenca. Condiciones necesarias pero no suficientes para el mencionado y desafiante escenario que ya es una realidad.
“El esfuerzo de los actores y su trabajo en conjunto es vital: empresas, sindicatos, gobierno nacional, provincial y municipal acordando acciones concretas para reducir costos y poner en competencia a la producción convencional. El desafío de esta acción conjunta y democrática, no es ni más ni menos que el de la normalidad. El camino a la normalidad institucional no es sencillo. Un piso de relaciones institucionales normales que posibilite pensar en modificaciones y políticas que, a su vez, permitan nuevas formas de relacionamiento entre los tres niveles de Estado, las empresas y los trabajadores.
“Ha sucedido a lo largo de la historia: en todo nuevo escenario productivo e histórico, desaparecen algunos actores y aparecen otros. La clave está en asumir a estas empresas emergentes como oportunidades para el nuevo escenario y maximizar las posibilidades normativas para incentivar la inversión. En este sentido los primeros indicadores son alentadores: se han presentado planes de inversión que contemplan la actividad de exploración terciaria y que avisoran una recuperación para la caída de la producción. La historia no va en ninguna dirección determinada, a menos que se crea en un plan divino, o en un destino escrito. El destino de Comodoro y del desarrollo de sus industrias energéticas está en nuestras manos. Este es el momento en el que se necesita asumir más riesgos creativos en materia política, empresarial y sindical para poder sumar miradas y voces que allanen el camino hacia el futuro productivo. Claro que, para poder colaborar en esa tarea, primero hay que desearla.
“En definitiva, Comodoro y ‘la industria’ necesitan de un trabajo colaborativo e imaginativo entre los diferentes actores con el objetivo central e ineludible de que nuestros hijos vivan en una ciudad mucho mejor”.