2024-12-10

Wagner: “Hay gente que queda al margen debido a una pobreza estructural y eso es lo que nos preocupa”

La pobreza en Comodoro difiere con respecto a otras zonas más críticas; sin embargo, “hay mucha gente que está en una situación realmente muy delicada” dijo el obispo.

El Obispo de Comodoro Rivadavia, Jorge Luis Wagner, realizó un balance del año en diálogo con Crónica , abordando los desafíos sociales y económicos de la región y destacando la importancia de la fe y la solidaridad como signos de esperanza.

Hace ocho meses que Jorge Luis Wagner trabajó como Obispo de Comodoro Rivadavia, un período que describió como “un tiempo intenso porque siempre lo primero, es tratar de acercarse a las comunidades, sobre todo para conocer también la realidad de la sociedad de aquí de Comodoro. . , que es la parte más grande de la diócesis”. 

El Obispo recordó que el año pasado la diócesis fue reorganizada, quedando, por un lado, la zona de Rawson y ciudades aledañas, y por otro, la diócesis de Comodoro, que incluye las localidades de Sarmiento, Río Mayo y Senguer, junto a las poblaciones del entorno. 

En cuanto a Comodoro, expresó: “He tratado de conocer esta ciudad tan extensa, por su geografía y sus barrios tan distantes. Todavía no he podido llegar a todos los rincones, pero traté de acercarme a las comunidades, ir conociendo a la gente y su vida. Ese ha sido el primer objetivo, y para este próximo año, se organizarán algunas cosas más desde una planificación”. 

 

Un año marcado por las dificultades sociales y económicas. 

 

El reciente informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la Universidad Católica Argentina (UCA) destacó que, en el tercer trimestre de 2024, el 49,9% de los argentinos vive por debajo de la línea de pobreza, mientras que el 12,9% se enfrenta a la indigencia. Aunque estos datos representan una leve mejora respecto al 54,9% registrado a principios de año, evidencian que la recuperación económica sigue siendo desigual y frágil. 

Desde la perspectiva de la Iglesia, Wagner expresó: “Son momentos difíciles para el país, por los cambios que se han dado con un nuevo gobierno y los planteos que el mismo hace, sumados a la inflación que afectó tanto al poder adquisitivo de las personas . Son situaciones difíciles que a la Iglesia también la conmueven, primero porque la gente viene y comenta, es decir, somos receptores de lo que la gente va viviendo. Necesitan ser escuchados, y en este tiempo hemos trabajado mucho en esa escucha”. 

 

“Ha acrecentado el trabajo en las Cáritas porque la demanda es mayor” 

 

El Obispo destacó el esfuerzo de las diversas Cáritas para atender las necesidades de la población más vulnerable: “Ha acrecentado el trabajo en las Cáritas porque la demanda es mayor, entonces también hay que buscar recursos y formas de llegar a las familias. Aunque lo que puede hacer una institución siempre es una parte de algo mucho más amplio”. 

Igualmente, señaló que a Comodoro la caracteriza una dinámica particular diferente a la de otras ciudades del país. “Lo que veo en la ciudad, lo que me dicen y lo que voy escuchando, es que Comodoro tiene un movimiento económico diferente. Hay otros lugares que están mucho más afectados, incluso uno ve gente que viene, por ejemplo de otras provincias del norte y cuentan que la situación económica es más difícil allá”.

Sin embargo, señaló que en Comodoro persisten desafíos estructurales, por la falta de educación y de trabajo. “Hay una pobreza que es estructural en varios sectores, donde hay falta de educación, por ejemplo, que pone algunas limitaciones para ciertos trabajos. En ciertos ámbitos se necesita una formación, un estudio, entonces ese es un problema que la Iglesia ve como algo grave”.

Es así que Wagner, resaltó la importancia de la educación en un mundo que va cambiando constantemente. “Sin una educación es muy imposible, más en un mundo que va cambiando tanto en lo tecnológico es muy difícil poder entrar. Entonces hay gente que queda como al margen, entonces eso es lo que llamamos una pobreza estructural, que es lo que nos preocupa en estos días”, explicó el Obispo.

 

“Hay mucha gente que está en una situación realmente muy delicada”

 

A nivel nacional, se lleva a cabo una actividad conocida como la Caminata con la Virgen en las Cáritas de cada una de las parroquias, con el propósito de visitar y acompañar a las familias. El Obispo participó en varias de estas caminatas y recorrió numerosos hogares en distintos barrios de Comodoro. “Hay mucha gente que está en una situación realmente muy delicada. Me llamó la atención, por ejemplo, madre sola con niños pequeños que se quedan solitos en la casa, porque solamente la mamá trabaja y está sola”. 

Sobre estas visitas, agregó: “Algunos venidos de otra provincia sin muchas seguridades, llegan porque les han dicho que acá puede haber trabajo y llegan con sus niños, buscan dónde vivir, donde encuentran un cuartito y así comienzan a vivir para buscar después algún trabajo. Eso sí, me ha impactado”. 

En este contexto, la comunidad de la Iglesia ha intensificado su presencia en los barrios a través de las parroquias y sus Cáritas. “Si bien hay barrios particulares, también a veces hay barrios que son relativamente organizados y la gente tiene su trabajo, pero también hay situaciones de vulnerabilidad, por distintos motivos, como enfermedades o discapacidades, que los lleva a estar en una situación muy vulnerable, de pobreza, de indefensión. Entonces eso se le hace mucho más difícil”. 

El Obispo también reflexionó sobre el contraste en Comodoro, una ciudad con dinamismo económico y productivo, donde existen inversiones. “Ahí está el desafío, en que esas inversiones realmente dejen algo para la ciudad, que genere el trabajo que es fundamental. Sin la educación y sin el trabajo es muy difícil salir de estas situaciones estructurales, de pobreza y carencia”. 

 

“No podemos dejarnos ganar por la desesperanza” 

 

Ante este contexto, el Obispo llevó el mensaje a toda la comunidad de la importancia de encontrar signos de esperanza: “Según el Observatorio de la Deuda Social, uno de cada tres trabajadores está en la pobreza y el 65% de los niños en nuestro país. . vive en situación de pobreza. Sin embargo, queríamos rescatar algunos signos de esperanza propios de la región: jóvenes que estudian, trabajan y tienen ideales; instituciones con espíritu solidario; y una población comprometida con el cuidado de la tierra en la Patagonia, que defienden sus recursos y su belleza. Son señales que nos animan a no dejarnos vencer por la desesperanza, especialmente quienes tenemos Fe”, culminó el obispo Wagner.

 

Obispo Wagner: “Ahí está el desafío, que esas inversiones realmente dejen algo para la ciudad” dijo el prelado. Y agregó: “Sin la educación y sin el trabajo es muy difícil salir de estas situaciones estructurales, de pobreza y carencia”. 

 

 

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