Torres: “Queremos que los presos arreglen los bancos de las escuelas hasta hacer ropa de cama para hospitales”
El gobernador Ignacio Torres explicó sobre sus anuncios realizados en Comodoro Rivadavia el lunes de esta semana, entre estos el más resonante es el trabajo de manera obligatorio para los penitenciarios. “Esta medida es importante, nosotros queremos que los presos arreglen las cárceles, que arreglen los bancos de las escuelas de Chubut y que lo hagan gratis para devolverle a todos los chubutenses algo de todo ese esfuerzo fiscal que se va en el sostenimiento del sistema carcelario provincial, que no es poco” expresó el mandatario ayer en declaraciones a radio Mitre.
Sin embargo, a pesar de estar en los planes de su gestión, describió distintos impedimentos. “Hace tiempo veníamos trabajando en esto, y algunas fundaciones venían poniendo palos en la rueda sistemáticamente con amparos cuando hay alguna decisión, por ejemplo en su momento nosotros queríamos ampliar la capacidad de la cárcel poniendo cuchetas, tuvimos un amparo de estos grupos garantistas que nos impidió avanzar en una medida que es buena, porque hay una saturación producto de las modificaciones que hicimos en Chubut por el Código Procesal Penal”.
El mandatario chubutense explicó la carga que significaba el financiamiento penitenciario para la provincia y cómo lo afrontaba: “En principio había un costo de alrededor de 190 mil pesos mensuales; nosotros lo bajamos por un cambio en las formas en el que antes se les daba el alimento y ellos hacían las viandas, por eso decidimos tercerizar justamente para bajar los costos porque era una locura, estaban consumiendo más de un kilo de carne por día que era alimento que se robaba y se vendía de manera ilegal".
En cuanto al sistema carcelario, el gobernador detalló su funcionamiento actual: “en Chubut no cobran, pero tampoco están obligados a realizar ningún tipo de contraprestación. Sabemos que en el sistema federal muchos cobran; lo que hay es política de capacitación y oficio, lo cual es bueno, por eso queremos que esa capacitación tenga aparejada una contraprestación que aunque no sea representativo en lo presupuestario es simbólico; hoy el costo es considerable y la verdad que los contribuyentes no reciben ningún tipo de beneficio, y hay mucho tiempo ocioso que se podría hacer productivo desde el arreglo de los bancos de las escuelas hasta ropa de cama para los hospitales, arreglar las propias cárceles. Es una cuestión más simbólica y de reparación para el contribuyente que una cuestión de impacto económico” dijo.