¿Un poco de paz para Medio Oriente o un nuevo espejismo?
Meses de muertes y destrucción. Dolor por doquier. Y escenarios desoladores. Después de 14 meses de permanente fuego cruzado, una pequeña luz de esperanza asoma en Medio Oriente. Un alto el fuego por 60 días entre Israel y el grupo armado Hezbollah en el Líbano despierta la ilusión de que por fin haya un poco de paz en esa región. Y hasta generó expectativas de que algo similar pueda ocurrir en la Franja de Gaza con Hamás. El acuerdo entre Israel y Hezbollah (grupo respaldado por Irán) se pudo concretar con la mediación de los Estados Unidos y Francia. Es más, en el caso estadounidense cuenta con el visto bueno del actual presidente Joe Biden y de Donald Trump (quien asumirá el próximo 10 de enero de 2025).
En el mantenimiento de este acuerdo -aprobado por 10 a 1 por el gabinete de Israel, con el rechazo de los ultraortodoxos- resultará clave el rol del Ejército del Líbano, que ocupará el sur de ese país, desde el río Litani hasta la frontera, en lugar de los milicianos del Hezbollah (que desde allí solían lanzar sus cohetes contra el norte israelí). También se garantizará la destrucción de los arsenales del grupo pro-iraní (que deberá desplazarse al norte), mientras se configura la retirada gradual de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI). Desde el inicio de esta escalada hace 14 meses (tras el ataque de Hamás sobre Israel, el 7 de octubre de 2023), murieron 3.800 libaneses y 130 israelíes por los enfrentamientos y bombardeos cruzados. Y que llevó a un desplazamiento de más de 1,2 millones de personas del lado del Líbano y 50.000 del lado de Israel.
Tras el anuncio del acuerdo en el Líbano, muchos ciudadanos salieron en sus coches ondeando banderas nacionales y haciendo sonar sus bocinas. Mientras, a miles de kilómetros de distancia el presidente estadounidense Joe Biden señalaba: "Esto tiene como objetivo un cese permanente de las hostilidades. Lo que queda de Hezbollah y otras organizaciones terroristas no podrán volver a amenazar la seguridad de Israel". Y allí hay un punto central: durante estos meses las FDI lograron asestar una serie de golpes letales contra ese grupo terrorista, matando a gran parte de sus líderes y altos mandos, además de destruir sus arsenales y jaquear sus recursos económicos.
Poco a poco se esperaba que los habitantes del sur del Líbano comenzarán a regresar a sus hogares, aunque hay que ver con qué se encuentran. Es más, quizás muchos de ellos sólo vean sus casas reducidas a escombros. Mientras las tropas israelíes deben abandonar los 6 kilómetros en los que avanzaron sobre el Líbano en una serie de incursiones terrestres lanzadas en septiembre pasado. Sin embargo, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, y el ministro de Defensa, Israel Katz, ordenaron las FDI que todavía no permitan la entrada de la población a la zona de las aldeas adyacentes a la frontera con el sur del Líbano, como parte de la primera etapa de implementación del marco del alto el fuego. "Las FDI han arrestado a cuatro militantes de Hezbollah, incluido un comandante local, que ingresaron al área prohibida, y continuarán tomando medidas enérgicas contra cualquier violación", dijeron desde las autoridades de ese país. Es más, Israel afirmó haber identificado a miembros de ese grupo que regresaban a zonas cercanas a la frontera y que había abierto fuego para impedirlo. Aunque aclararon que "no había señales inmediatas de que el incidente pudiera socavar el alto el fuego".