2024-11-23

El análisis de Zuleta Puceiro sobre el gobierno de Milei: crisis cultural, oportunidades económicas y riesgos políticos

El analista destacó que la confianza de los empresarios, reflejada en el blanqueo de capitales, dependerá de que los argentinos, no sólo los inversores extranjeros, se animen a invertir en el país.

A menos de cumplirse un año de la asunción de Javier Milei como presidente de Argentina, el analista y consultor, Enrique Zuleta Puceiro, analizó la gobernación y las tres grandes “revoluciones” que se propuso Milei: la batalla cultural, la política y la economía. 

Respecto a la batalla cultural, Zuleta Puceiro la describió como una política de confrontación permanente, en la que el conflicto y el shock se convierten en herramientas para generar una sensación de crisis constante en la sociedad. 

“La utiliza como una especie de instrumento para colocar a la gente en un estado de irrupción y de autodefensa, como si estuviera saliendo de un bombardeo total, y me parece que es una idea que está lejos de haber avanzado. La sociedad no está crispada, está crispada la política. Pero depende para estar crispada de eventos cotidianos que rondan, casi diría yo, lo ridículo” y lo ejemplificó con el conflicto entre el presidente Milei con la vicepresidenta Villarroel: “es inexplicable, son minorías extremas muy pequeñas de dos, tres, cuatro personas. Lo mismo pasa en el entorno de Trump o el entorno de Sánchez en España. Son todos entornos extremadamente cerrados y blindados a la mirada desde afuera, que solo se entienden desde mentalidades y psicologías extremadamente, yo diría conflictuadas y allí está la batalla cultural. Yo creo que allí el país está mirando todavía, qué significa eso”, explicó. 

En cuanto al ámbito económico, Zuleta Puceiro reconoció algunos éxitos, particularmente en el control de la inflación y en la reactivación de proyectos económicos largamente postergados, como los vinculados al petróleo y gas, gracias a la implementación del RIGI. 

“Ciertos sectores argentinos, sin tener confianza en lo que está pasando, creen que hay una oportunidad extraordinaria de negocio. Esto tiene que ver mucho con las condiciones excepcionales que plantea el mercado, sobre todo para la actividad especulativa, y tiene mucho que ver muchas empresas que tienen proyectos muy importantes que los han ido postergando”, explicó. 

Agregó que en este contexto, el RIGI “es una oportunidad extraordinaria, un gran paraíso fiscal inédito en el mundo donde las empresas arriesgan y ponen en marcha sus proyectos. Hay una decisión que no tuvo Cavallo en la convertibilidad. Eso se ve también en el blanqueo donde decidieron muchos argentinos sacar el dinero de los colchones”. 

El analista destacó que la confianza de los empresarios, reflejada en el blanqueo de capitales, dependerá de que los argentinos, no sólo los inversores extranjeros, se animen a invertir en el país. “Estamos pendientes de que los argentinos efectivicen esa confianza, porque si los argentinos invierten, no cabe duda que habrá inversión del mundo”.

Sobre el tercer eje, el político Zuleta Puceiro invitó a cuestionarse sobre la viabilidad de la propuesta de Milei de construir una fuerza política alternativa que desplace a las fuerzas tradicionales. Señaló que decisiones como la exclusión de partidos en el tratamiento de algunas leyes y la posibilidad de gobernar sin presupuesto, o con jueces designados en comisión, generan incertidumbre. Para el analista, estas acciones, aunque se presentan como muestra de convicción, en realidad atemorizan a los inversores y socavan la confianza a largo plazo. 

“Aquellos actos que generan una especie de impresión de decisión salvaje, de hacer cambios, dejó de generar confianza en los mercados. Algunos son actos que se piensan que van a ejercer una especie de demostración de convicciones y que en realidad, quienes miran esto, les resulta todo lo contrario, tanta decisión tanto, coraje, tanta decisión salvaje, genera prevenciones y me parece que eso es una cosa que ya vivimos en los 90, donde muchísimos proyectos, no se consolidaron”. 

Explicó que en esta visión hay una cierta paradoja: “las actitudes y las decisiones que se llevan a cabo para expresar convicciones terminan teniendo un efecto contrario de atemorizar a quienes miran estas cosas con visiones de medio y de largo plazo”. 

En este sentido, insistió en la necesidad de un país que tenga presupuesto, diálogo, instituciones transparentes y que pueda llevar adelante una metodología inteligente para conciliar los principios republicanos, liberales y de la tradición con las exigencias propias de una democracia actual.

 

“Los liderazgos políticos en el mundo son ´Anti Cambio Climático´”

 

Ampliando su análisis, Zuleta Puceiro se refirió al rol de los grandes líderes globales y su compromiso en temas de agenda ciudadana. “Los dos grandes líderes que tiene el mundo, que son Xi Jimping y Trump, ambos son responsables del 47% de la creación de los gases efecto invernadero, son anticlimáticos y nunca había ocurrido esto. Hay una trágica asincronía entre la demanda de las necesidades del mundo y los liderazgos políticos”, afirmó, dando lugar a lo que se puede calificar como una "dictadura de las minorías". 

Según Zuleta Puceiro, tanto China como en Estados Unidos, y también países latinoamericanos, “están gobernados por líderes extremadamente personales, todos ellos reactivos frente a los deberes de la agenda 2030”.

El analista señaló que este fenómeno es inédito: los líderes, a pesar de estar siendo cada vez más conscientes de temas como el cambio climático y sus implicancias, siguen siendo reacios a adoptar medidas drásticas. En contraste, la sociedad demuestra una sensibilidad extrema frente a estos temas, que son sólo una parte de la agenda 2030

“No pueden los líderes sustraerse, lo notó la Argentina la semana pasada donde podía verse salido del G20, no pudieron hacerlo porque la presión social es extraordinaria. Es un cambio irreversible. La política no entiende esto, por muchas razones, como no entiende la política en todo el mundo, muchos temas de la agenda de los ciudadanos”. 

Por último, señaló que “las revoluciones siempre fueron desde la oferta, la ideología, el partido, el movimiento o el líder. Hoy no, el cambio viene de abajo hacia arriba. Algunos líderes logran encumbrarse en este juego, pero cuando están en la cumbre, se dan cuenta de que no es solo una política de convicciones, también es una política de responsabilidades”, explicó. 

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