Avanza el proyecto Bullrich para que los presos trabajen en las cárceles
Luego de que la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, anunciara un proyecto innovador que buscará que las personas privadas de la libertad trabajen en las cárceles de Argentina, se abrieron -como de costumbre- una serie de polémicas con voces a favor y otras en contra de la iniciativa.
En una entrevista radial, Bullrich explicó que el objetivo principal de esta iniciativa es “fomentar la rehabilitación de los internos” a través del trabajo, facilitando su reinserción social y al mismo tiempo, resarcir a las víctimas de los delitos.
El proyecto, que ya se encuentra en fase de prueba en el Complejo 4 de mujeres de Ezeiza, contempla que los presos realicen diversas tareas dentro de las cárceles como, por ejemplo, el mantenimiento de los edificios.
Los internos deberán donar el 30% de sus ingresos a las víctimas como parte de un esfuerzo por revertir lo que Bullrich describió como “una injusticia” en relación con los salarios mínimos que reciben los presos.
El proyecto del Padre Juan Corti
Cabe mencionar que en Comodoro Rivadavia y a través de diversas gestiones que quedaron truncas en su momento y olvidadas finalmente al transcurrir el tiempo, un proyecto similar fue aplicado -sobre la década del '60- a pedido del reconocido y recordado “Cura Gaucho”, el Padre Juan Corti, quien no sólo inició y hasta concluyó obras con apoyo de trabajadores que en esos momentos se encontraban privados de su libertad sino que, gracias a ello, algunos de los entonces detenidos pudieron recuperar su libertad “con un oficio aprendido”.
El Padre Juan Corti aplicó un proyecto similar en la década del '60 en Comodoro Rivadavia.
En cuanto a la implementación del programa nacional, se indicó que incluirá el uso de sistemas biométricos para controlar los horarios laborales de los internos. También se establecerá una clasificación interna para asignar a los presos las tareas más adecuadas según sus habilidades y antecedentes, lo que permitirá un uso más eficiente de los recursos penitenciarios.
Bullrich subrayó que este plan se fundamenta en principios establecidos por la Constitución y el Código Penal. El objetivo final, según la ministra, es lograr la “vagancia cero” en las cárceles, promoviendo la adquisición de habilidades que ayuden a los presos a reinsertarse en la sociedad una vez cumplidas sus penas.
Pese a la polémica, el programa ha generado expectativas sobre cómo impactará en el sistema penitenciario y en la rehabilitación de los internos, y se espera que en los próximos meses se amplíe a otras cárceles del país.