Desconcierto por la aparición de un fantasma en un control policial
Una de las zonas más visitadas por turistas en la provincia del Chubut es la que conjuga historia, pesca, mar e inmensos animales asomando entre las olas pero, en esta ocasión, la historia no se trata de ballenas, delfines o lobos marinos en la zona del Golfo Nuevo o de algún nuevo dinosaurio descubierto en el valle chubutense sino que la noticia, surge en un habitual control policial en una oscura noche solo alumbrada por las luces de los patrulleros.
La historia, sucedida en cercanías de uno de los pintorescos “pueblos galeses” -localidad de Gaiman- se plasmó en una foto en el marco de un habitual control policial con el que se ayuda a sostener la seguridad, particularmente durante las temporadas turísticas, cuando cientos de vehículos transitan por la ruta provincial 25 en un permanente tránsito que requiere siempre de presencia policial.
Dentro de esa situación común y habitual, durante la noche del viernes, uno de esos controles policiales en el ingreso a Gaiman -en la zona conocida como Chacra 183-, ya con la noche cerrada y en un sector realmente oscuro, efectivos de la Subcomisaría de Gaiman, cuyo titular es el comisario Damián Lacanette, tomaron fotografía de rutina de los controles que se llevaban a cabo a los vehículos que llegaban a la localidad.
Pero, el desconcierto y la polémica comienza cuando al compartir las fotografías que registran la policía, se notó algo extraño que aparece iluminado por los faros de uno de los patrulleros. Al ampliar la imagen, se observa una silueta que parece ser una mujer o una joven, envuelta en una sábana gris y que a simple vista, nadie registró en el lugar.
Allí comienza la polémica ya que mientras algunos señalan que posiblemente, la “figura” sea uno de los efectivos apostados en el medio de la ruta, en el marco del diagrama del operativo de tránsito, aunque quien sacó la fotografía asegura que allí no se encontraba ningún policía ni otras personas “visible a simple vista”.
Pese a la discusión y mientras crece la incertidumbre y la posibilidad de haberse fotografiado “un fantasma nocturno” en el ingreso a Gaiman, lo cierto es que no hay explicación lógica que explique cómo se pudo registrar en una foto una presencia que nadie observó durante la tarea de rutina.