Karate
Gustavo Huenchillán disfrutará del Día Mundial de la actividad en Okinawa
El profesor de karate Gustavo Huenchillán viajó a Okinawa (Japón) para disfrutar por cuarta vez en la cuna del legendario arte marcial. El viernes 25 de este mes se celebra el día Mundial del Karate, es un gran acontecimiento, en parte habrá un desfile en Kokusai-dori, la calle principal Naha.
Gustavo, no viajó a competir, pero sí tomará algunas clases y se reunirá con grandes maestros del karate de japón, representando a la localidad de Sarmiento. “El viernes 25 arrancan las actividades, yo voy con mi esposa Nancy y mi hija más chica. Mi esposa es la presidenta de la Asociación Chubutense de Karate y yo estoy en la comisión directiva de la Federación de Karate. Está la posibilidad de practicar con mi maestro que vino el año pasado a Sarmiento y Comodoro (sensei Takashi Arakaki)”.
“Nos quedamos hasta el 31 de octubre, siempre que uno va tiene la posibilidad de recorrer todos los dojos, de los grandes maestros, el año pasado perdimos a sensei Yonamine, décimo dan de Uechi Ryu. Y sí, está la posibilidad de disfrutar a los maestros viejitos, es algo muy lindo poder practicar con ellos”, asegura Huenchillán.
Gustavo Huenchillán es el primer cinturón negro graduado en Comodoro Rivadavia por el profesor Mario Abel Molaroni, ahora es VI Dan al igual que su padre Rosalino Huenchillán. “Es una alegría que ambos seamos VI dan, mi viejo fue muy amigo de Marcos Garnica. Así fue que yo, por inquieto fue a parar a un dojo, pero no de judo. Mi viejo de manera accidental me llevó a karate donde estaba Mario Molaroni practicando y se sacudían a torso desnudo. El profesor Molaroni no estaba convencido que me iba a gustar, pero yo me enganché, luego fui el primer cinturón negro de Mario Molaroni a los 14 años”, expresa Gustavo con alegría.
También Gustavo Huenchillán practicó fútbol en las formativas de Jorge Newbery con Keto (Anacleto Caro) del cual tiene un lindo recuerdo, también de las prácticas de boxeo con Robinson Zamora. “Lindos recuerdos, pero siempre me apasionó más el karate. Ahora la idea es disfrutar del karate en Japón, estoy cerca de jubilarme. Y el proyecto de karate en Sarmiento estuvo a punto de cerrarse, me cambiaron los horarios de trabajo y se me complicó. Pero mi viejo próximo a cumplir los 83 años me dijo, “no porque vamos a cerrar”, y él se hizo cargo de las clases. Pero en la familia se respira karate y eso no se deja nunca”, dice por último sensei Gustavo Huenchillán.