Torneo Regional: CAI ganó bien, aunque sin imponer juego ante un Ameghino que no se intimidó
La Comisión de Actividades Infantiles sumó sus primeros tres puntos en el Regional y trabajó el trámite a discreción. Franco Flores y Gonzalo Figueroa anotaron para el Azzurro que cumplió dejando sensación de “más”. Ameghino, bien plantado, permitido pese al 0-2.
Empezó a rodar la ilusión de los equipos comodorenses que jugarán el Federal Amateur, con el CAI renovando la ilusión; refuerzos estratégicos y otra vez, la aspiración de jugar para subir. Y con un Ameghino más modesto pero dispuesto a competir ya no pasar con liviandad esta experiencia.
Cada cual, con sus armas, dispuesto a transitar por una competencia superior con la exigencia y los límites que impone cada presupuesto.
Los primeros minutos mostraron un lento proceso, se vio un armado cauteloso y sin riesgos, que solo alteró una entrada de Federico Reyes que terminó atajando abajo el arquero Agustín Haro.
El CAI utilizó la proyección de Paredes como recurso y parecía acercarse con ambición de Reyes y Figueroa, una asociación lícita para jugar. Después de que el ex Sol de Mayo, probara una vez más los reflejos del arquero, el Azzurro tuvo su primer estímulo: Franco Flores, defensor en modo delantero, encontró el espacio para rematar en el área, lejos de un Haro obstruido y sin margen. para intervenir.
La CAI surgió de una situación inesperada. Una mano de Boari derivó en un penal que Gonzalo Figueroa se encargó de facturar, abajo ya la derecha. El 2-0 lo fortaleció y lo llevó a apoyarse en su juego mientras que Ameghino intentó resistir con Ulloa y Boari como soportes defensivos con algunas señales en Nieto, Lima y Bruno Barría.
Segundo tiempo
El segundo tiempo pedía más. Para que la CAI explique mejor la diferencia y también con la intención de un Ameghino más protagonista a partir de los cambios. Con Mandagarán y Bonfili en cancha, el Tricolor pretendió ajustar algunas zonas frágiles y trató de reactivar a sus volantes.
El CAI no generó opciones profundas. De un desborde de Paredes, surgió una doble chance despejada desde la línea por Boari y Alan Haro y otra que dio para ampliar, fue un palo salvador de Valentín Pesse, quien remató de zurda y con clase desde fuera del área.
Más allá del resultado, la sensación del debut terminó siendo relativa. El CAI parecía mirarse y apostar al ensamble, sin sobresaltos. Cumplieron los refuerzos, sobresalió Figueroa, apareció intermitente Pesse y el arquero Del Riego casi no intervino.
Ameghino cumplió por sobre sus limitaciones, contrarrestó su falta de ritmo con una determinación extrema ya la postre, nunca se intimidó ante un rival que, sin demostrarlo, es potencialmente mucho más.