Megalópolis, el majestuoso fracaso de Francis Ford Coppola
No por previsible, es menos triste -veremos si, además, es justo- que Megalópolis, el enorme proyecto personal de Francis Ford Coppola que él mismo financió por 125 millones de dólares, haya sido un fracaso en su fin de semana de lanzamiento.
En los Estados Unidos, la película debutó en el sexto lugar de la taquilla con 4 millones de dólares de recaudación, en un fin de semana ganado por el estreno animado familiar Robot Salvaje, que hizo 35 millones.
Además de eso, la película tuvo bajísima puntuación de los espectadores y de la crítica (en Metascore, un sitio que agrega los puntajes de usuarios y de críticos, tuvo "D+", lo que equivale a dos puntos, más o menos, de uno a diez). Es decir, es poco probable que el boca a boca permita un rebote y que su permanencia en cines le permita recuperar la inversión. No hay aún planes de estreno en nuestro país, aunque sí en varios mercados europeos y asiáticos. Lo mismo sucedió en 1982 con el primer gran fracaso del director, la bella "Golpe al Corazón".
Un pequeño párrafo crítico: ¿es tan mala? No, para nada: es desprolija, tiene problemas de postproducción, y momentos que son más un borrador que algo definitivo. Pero no es un bodrio incomprensible: el tono es de sátira en general, y se acerca bastante en cuanto a historia y personajes a un gran clásico del director, Tucker, un hombre y su sueño (1988) realizada cuando ya tenía avanzado el guión de Megalópolis.
No aburre y tiene mucho más para ver que la mayoría de los tanques de hoy. Pero la crítica y el periodismo corporativo la mataron antes de tener una chance. La taquilla, además, es una prueba de que hoy un gran espectáculo orientado a adultos es inviable.