2024-09-27

Vélez mostró más oficio que un pobrísimo Independiente y es semifinalista de la Copa Argentina

Vélez Sarsfield e Independiente se enfrentaron por los cuartos de final de la Copa Argentina en una cancha de Lanús con muchísima gente. Fue del Fortín por gol de Claudio Aquino. Ahora, los de Liniers esperan por el ganador de Boca vs. Gimnasia.

En el fútbol, muchas veces gana el mejor. Y vaya que el cruce entre Vélez Sarsfield e Independiente por los cuartos de final de la Copa Argentina, lo demostró. En un partido vulgar, con pocas ideas interesantes, el Fortín dejó bien en claro porque es el equipo más interesante del fútbol argentino y con un gol de Claudio Aquino eliminó al Rojo que, una vez más, se queda con las manos vacías y rogando para que la temporada se acabe. 

Es que el Diablo tenía en esta ilusión, a la única posibilidad tangible de subirse a la próxima Copa Libertadores -su eterna compañera-, pero falló otra vez. Por no saber qué hacer en las difíciles, por no tener un conjunto con jerarquía en sus nombres y un DT que muchas veces desconcierta. Pero por, sobre todo, ser un fiel reflejo de un turbulento andar dirigencial en un club que funciona entre más malas que buenas. 

Fue así como los de Liniers, con muy poco y gracias ese rebote que dio Rodrigo Rey tras un disparo desde el punto del penal de Aquino (el único fallo en el que acertó Rapallini), se quedaron con el pleito y ahora esperan enla semifinal por el ganador de Boca y Gimnasia.

 

De entrada y como era de esperar, el partido se despertó de ida y vuelta. Tras una aproximación del Fortín, el Rojo respondió con dos envíos aéreos al área del Fortín y con Kevin Lomónaco como el hombre que generó el peligro. 

Más allá de estas buenas intenciones, luego el paraguayo Ávalos metió un cabezazo que se fue por poco, tras una linda combinación en ataque del Diablo. Y, minutos más tarde, cuando la V pudo hacer pie en el mediocampo por primera vez en el encuentro, Ordoñez probó desde lejos pero Rey estuvo muy atento para detener el tiro de rastrón. 

Después de esos arrestos por lastimarse, el partido se frenó en el ímpetu. Allí, con el incipiente desvanecimiento del sol primaveral, las jugadas de peligro escaseaban y Rapallini contribuía a ese claro estancamiento sancionando todo al revés: las que eran foul, las obviaba; las que no eran falta, las cobraba. 

Recién a los 27 minutos, volvió el peligro a la Fortaleza. Thiago Fernández, a pura gambeta, provocó el hueco y cuando se iba de frente al área, lo dejó solo a Brian Romero, quien falló en el control orientado por eso tardó mucho en buscar su mejor perfil para definir, cuestión que le dio tiempo a Laso para cerrar el arco de un vulnerable Rey y evitar la caída de su valla. 

RAPALLINI SIN VAR, ES VULNERABLE

SE VIENE EL SEGUNDO TIEMPO

 

Ya en el ST, el que avisó nuevamente fue el paraguayo Ávalos para hacer bajar el "uuuuuuh...." de su gente una vez más. 

Y luego de tantas amenazas que resultaron estériles, tenía que llegar la emoción grande a la cancha de Lanús:  Pizzini aceleró en posición de punta y Laso fue al piso y falló porque Rapallini tuvo que cobrar el inobjetable penal para Vélez.

Ya con el reloj clavado en los nueve minutos, finalmente llegó el grito sagrado de Aquino, tras el rebote que dio Rey al tapar el disparo esquinado del mediocampista del Fortín. 

EN DESVENTAJA, VACCARI SACÓ A ÁVALOS

MÁS CAMBIOS EN INDEPENDIENTE

Después del gol de Aquino y los cambios (¿raros?) de Vaccari, el partido pululó en la vulgaridad. El cruce se volvió un partido ordinario, sin llegadas importantes y con Vélez transitándolo sin poder mandar en el trámite, e Independiente yendo con impotencia y sin claridad. 
Mientras todo esto sucedía, lo cual claramente era muy poco para un cotejo que prometía en la previa, el pibe Aaron Quirós tiró dos laterales seguidos afuera y Rapallini... Ra-pa-lli-ni seguía haciendo enloquecer a los protagonistas porque sus fallos eran todos al revés de lo que sucedía.
 Fue de Vélez nomás. Por peso propio, por imposición, por la intención de querer mostrar algo distinto, aunque no lo logró, y además por tener una idea de juego bien clara y asimilada. Fue de Vélez porque tiene una marcada paternidad por sobre Independiente, cosa que hizo estallar las gargantas de sus hinchas en el final, y también fue de Vélez porque estamos ante el me..., el más regular de la temporada y se merece seguir bien alto también en la Copa Argentina. 
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