2024-09-23

La Orquesta infanto juvenil Desiré: un espacio de crecimiento y contención para los chicos de Puerto Deseado

Puerto Deseado, (C). La Orquesta Infanto Juvenil Desiré, que inició su recorrido a finales de 2010 con un grupo de idóneos y profesores locales, ha crecido significativamente en los últimos años. Desde sus primeras clases en la Escuela Nº 5, la orquesta ha cambiado de sede y actualmente se encuentra en la Escuela Nº 66, donde la dirección cedió cuatro aulas y una oficina, permitiendo un funcionamiento más cómodo y eficiente.

Pedro Barría, director de la orquesta, destacó que la capacitación continua ha sido fundamental para su desarrollo. “Comenzamos a viajar a Río Gallegos para formarnos y, gracias a la colaboración de profesores de allí y de Buenos Aires, hemos podido ofrecer un aprendizaje de calidad a nuestros alumnos”, explica Barría. Actualmente, la orquesta cuenta con cerca de 80 estudiantes que aprenden a tocar violín, viola, violonchelo y contrabajo, además de participar en un coro infantil.

Barría destacó que Mariano Mosso, director provincial de la escuela de música de la que depende la banda ha sido un gran apoyo en la organización de eventos y actividades. “Este proceso no es solo nuestro, sino de un grupo de personas que siempre nos respalda”, afirma Barría.

Los cambios que experimentan los jóvenes al ingresar a la orquesta son notables. Muchos padres han observado un aumento en la responsabilidad y puntualidad de sus hijos, quienes prefieren asistir a ensayos en lugar de participar en celebraciones sociales. “La familia es la primera en notar estos cambios”, resalta Barría.

La orquesta fomenta un ambiente inclusivo, donde cada niño puede elegir el instrumento que desea tocar. Además, se involucra a las familias en el proceso educativo, promoviendo un apoyo mutuo que les ayuda a superar los desafíos del aprendizaje musical. “El error es parte del proceso en la música. Aprendemos de él y seguimos adelante”, enfatizó el director de la orquesta.

Sin embargo, la orquesta enfrenta un reto importante este año: la falta de un espacio adecuado para realizar conciertos. “No contamos con un escenario que nos permita presentarnos con todos los integrantes, por lo que a la hora de actuar organizamos agrupaciones infantiles, intermedias y juveniles para sortear esta dificultad”, explica Barría. A pesar de esta limitación, la orquesta sigue trabajando con entusiasmo, promoviendo principalmente música clásica, aunque también se abre a otros géneros según los intereses de los alumnos.

Desde hace dos años, la orquesta ha incorporado un coro infantil, aunque actualmente enfrenta el desafío de contar con más profesores especializados en la localidad. “Estamos en búsqueda de un nuevo docente para el coro, y agradecemos el trabajo de la profesora Johana Rodríguez, quien se ha integrado al equipo”, señala Barría.

La Orquesta Infanto Juvenil Desiré no sólo se dedica a la música, sino que también busca crear un espacio de contención para sus jóvenes. “Los sábados ofrecemos una copa de leche con el apoyo de los padres y estamos planeando una sala de juegos, donde los chicos puedan socializar y compartir”, comentó el director.

La participación de los padres es clave en este proceso. “Contamos con comisiones de padres que se renuevan cada año y se encargan de recaudar fondos para mantener la copa de leche”, explica Barría. Esta iniciativa se lleva a cabo todos los sábados antes del mediodía, donde los jóvenes y los más pequeños no sólo disfrutan de un refrigerio, sino que también comparten momentos de diálogo y camaradería.

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