Colectas en el Mes de las Infancias: “Ha sido un mes cuesta arriba, pero Comodoro es una ciudad muy solidaria”, dijo Alejandra Carrasco
El último fin de semana se llevaron a cabo los últimos festejos del Día de las Infancias en varios espacios y merenderos de la ciudad. En este contexto, Crónica conversó con Alejandra Carrasco, voluntaria independiente, quien realizó un balance de su labor de colectas solidarias destinadas a niños y niñas durante todo el mes de agosto.
“Agosto fue un mes muy especial, con muchos altibajos, donde se marcó lo que veníamos hablando desde el principio de año: la necesidad de la gente en cuanto alimentos, en cuanto a trabajo, en cuanto a posibilidades de poder llegar a fin de mes”, expresó Carrasco, resaltando la creciente demanda no solo en los comedores y merenderos, sino también de familias particulares que le envían mensajes en busca de ayuda.
Carrasco también destacó cómo la situación personal de muchas familias influyó en su capacidad de colaborar: “Veo que, paralelamente, es un año en lo personal en la vida de la gente que va transitando muchas cuestiones personales, entonces la verdad que ha sido un mes cuesta arriba para muchos tratando de cumplir los objetivos”.
En relación con la campaña del Día de las Infancias, Carrasco comentó que fue un desafío largo: “La verdad que uno empezó con las expectativas en julio en paralelo con las campañas de invierno y empecé la del Día del Niño pensando que podía ser complicado y que íbamos a necesitar tiempo. Las expectativas siempre fueron altas porque sabía que la gente iba a responder, y la verdad que así fue. Siempre digo lo mismo: Comodoro es una ciudad muy solidaria, que siempre está al pie del cañón”.
La voluntaria subrayó la solidaridad de la comunidad, especialmente en un contexto de crisis: “Cada uno aportando desde su lugar, siempre se pueden lograr cosas hermosas, y frente a una situación de crisis, como la que estamos pasando, se nota más”.
Carrasco también se mostró satisfecha con el alcance que tuvo su campaña: “En lo personal, asistí a 18 espacios y después de cerrar la campaña siguieron apareciendo nuevos lugares”. Además, valoró cómo esta acción solidaria le permitió conocer más comedores y llegar a lugares menos visibles: “Lo positivo es que uno puede acercarse a más lugares y dar a conocer más espacios que por ahí no tienen tanta visibilidad”.
No obstante, enfatizó que la ayuda no siempre debe ser en forma de donaciones de alimentos: “No necesariamente se puede colaborar con donaciones de alimentos, pero tal vez uno sabe cortar el pelo, o sabe coser, o sabe entretener y hacer juegos, entonces puede acercarse; todo siempre es bienvenido”.
Sobre los desafíos que ha enfrentado, Carrasco mencionó el cierre del comedor Alto Las Flores por razones personales de quien lo gestionaba: “Estamos viendo cómo se acomoda todo para seguir ayudando a la gente que está en esa zona”, dijo.
Además, muchas familias le siguen escribiendo para solicitar ayuda más allá de los comedores, ya sea por situaciones de emergencia, como incendios, o por necesidades de electrodomésticos y muebles. “También es muy importante conseguir voluntarios que quieran ayudar a transportar una cama, una heladera, una cocina... todo eso es bienvenido, el trabajo sigue todo el año”.
Más allá del intenso trabajo que realiza, valoró que transitar este camino le está posibilitando conocer mucha gente, “que no necesariamente está en un comedor, pero que está ayudando que son voluntarios y a mí me permite esto ampliar mi trabajo”.
Finalmente, la voluntaria dejó claro que su labor continúa: “Después de los festejos del Día del Niño, vendrás las colectas del Día de la Madre y más adelante vendrá Navidad. De a poquito iremos paso a paso, pero seguiremos trabajando todo el año”, concluyó.