2024-08-26

“NO TENGO NADA QUE ESCONDER”, dijo el policía allanado en el marco de los enfrentamientos en las 1008

Un agente del área de Operaciones Policiales fue allanado, sin embargo, sostiene que no está involucrado en los hechos y teme por su integridad y la de su familia, aduciendo que hace tiempo sufre persecución laboral.

 

A partir de los allanamientos concretados el domingo pasado en barrio 30 de Octubre, ante los sucesivos enfrentamientos que se dieron entre dos bandos la semana pasada, una de las viviendas que fue registrada, fue la de un agente de la policía, a quien incluso, mientras estaba cumpliendo funciones, le secuestraron el chaleco antibalas y el arma reglamentaria.

En este sentido, el efectivo policial decidió dar su versión de los hechos, en rueda de prensa, y planteó que está sufriendo “persecución”.

“A las 9 de la mañana (del domingo) me encontraba prestando servicio en el puesto de 3 y 26, trabajo en Operaciones de la Unidad Regional. Se hizo presente personal de la Brigada de Investigaciones, me levantan de la silla donde estaba sentado, me ponen contra la pared y me dicen que estoy detenido, pregunté por qué y me dijeron que iba a llegar personal y llevarme, que estaban haciendo un allanamiento en mi domicilio” explicó el agente Imanol Castillo, y añadió que “vienen mis compañeros de trabajo, me buscan y me llevan a la casa de mi mamá, domicilio en el que yo no vivo hace más de cuatro meses, yo estoy viviendo en Kilómetro 5”.

Además de ello, planteó que le indicaron que se presentara ayer en fiscalía para brindarle información pero mencionó que al concurrir no le dieron ningún tipo de dato, “me dicen que me acerque a la Unidad Regional y que hable con mi jefe, que él me tiene que dar información. Pero me acerco y me dice que él no tiene conocimiento, que se enteró ayer (por el domingo) que me habían hecho un allanamiento a mí” deslizó.

En tanto, Castillo, aseguró que “presenté boleta psicológica porque la verdad que esta situación ya no da para más, porque no viene de ahora sino que viene desde diciembre. Una constante persecución laboral a raíz de un problema que yo tuve en la alcaidía, del cual me hice responsable y ya pasaron meses” y al consultarle precisiones sobre el hecho, manifestó que “tuve un problema con un interno, pero volví a trabajar, estuve dos meses y era todo hostigamiento por parte del personal, entonces presenté boleta psicológica en el mes de febrero y volví a fines de mayo, venía trabajando bien y ayer (por el domingo), me desayuné esto, que me involucran a mí en un informe que hace la Seccional Quinta”.

Sobre el informe, Castillo detalló que “manifiestan que el día miércoles por la tarde me vieron caminando por las 1008 (viviendas) con un tal Barrales, yo trabajé tres años en la Seccional Quinta, lo conozco porque ha estado detenido ese muchacho pero no tengo relación con esta persona ni con ninguna de las que me involucran”.

“No tengo nada que ocultar”

El agente, sostuvo que teme por su integridad física y la de su familia, mencionando que “en el oficio están todos mis datos y los de estas personas que son casi todas del barrio 30 de Octubre, y es la misma orden que les dejaron a ellos. Estas personas saben donde vive mi mamá, quién soy yo, tienen mi número de documento, si a mi mamá le pasa algo en su casa o a mí, se tienen que hacer responsables de todo esto”.

También, relató que “ese día fui al barrio 30 de Octubre porque mi hermano tiene su familia, nunca tuvieron conflicto con nadie, son laburantes, me pasó a buscar al trabajo, salí alrededor de las 2 y media y fuimos al 30 de Octubre. Él fue a la casa de sus suegros y yo bajé a acompañarlo” y continuó: “Cuando íbamos llegando al auto, me cruzo a dos empleados policiales y los saludo, porque son mis compañeros de laburo y no tengo nada que ocultar. Nos subimos al auto y nos fuimos. Hicieron un informe donde dijeron que cuando los cruzo me voy a la fuga estando uniformado, con la cantidad de policías que hay cómo me voy a dar a la fuga”.

Finalmente, el agente, planteó que no fue pasado a disponibilidad preventiva hasta el momento y que solamente le retiraron su arma de fuego y chaleco antibalas, mientras que su teléfono no fue incautado.

Investigación en curso

Fuentes oficiales y policiales, no quisieron dar su versión respecto a los hechos debido a que se trata de una investigación que aún está en curso y a los fines de no entorpecer la misma.

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