Dolor de un conocido vecino sarmientino por la terrible matanza de sus ovejas
Oscar Jensen es un reconocido vecino sarmientino, jubilado, veterinario, que en un par de meses ha sido brutalmente afectado por perros “urbanos” que se han ensañado con su chacra y le han provocado una terrible pérdida de animales; conejos en primera instancia, luego sus gallinas y patos y, finalmente, en los últimos días, un total de 35 ovejas, pero, a pesar de todo, no logran quebrar su espíritu de trabajo.
Se trata de una problemática que se ha venido reiterando en la ciudad de Sarmiento, sin que hasta el momento desde la Municipalidad hayan intervenido para minimizar los daños provocados a los productores. Por lo menos los hechos exponen esa inacción de las autoridades políticas.
Oscar y su esposa Roxana han vivido toda su vida trabajando y, llegado el momento de su jubilación, optaron por reactivar su vida de chacareros -de la cual se sostiene, orgulloso- hasta los últimos acontecimientos que aún en el peor de los momentos, al menos reactivó la solidaridad de otros chacareros a los cuales agradeció infinitamente, pero desestimó para “continuar su vida trabajando, como siempre, pero pensando en otras producciones, sin abandonar mi vida de campo”, sostiene.
A pesar de expresar el dolor por la pérdida, que en este último ataque le costó 24 ovejas, un carnero y al menos 10 corderitos, Oscar Jensen se dio el permiso de seguir pensando en qué hacer para evitar estos daños con jaurías de perros urbanos, como él los llama. Estos animales deambulan por los campos cercanos a la ciudad de Sarmiento, haciendo daño, por desidia de sus dueños.
Precisamente, y con fecha de ayer, 13 de agosto, el vecino hizo entrega de una nota al municipio con un documento adjunto en el que hace mención a “medidas para minimizar el daño producido por los perros, posible de implementar por el municipio de Sarmiento, sin capturar ni sacrificar ni un solo perro”.
Agregando que “todas las medidas son de bajo costo de implementación, en el marco de la Ordenanza 044/14 y su artículo Nº 25, que norma el Programa municipal de manejo integral y control de la población canina”, Jensen hace su aporte para intentar, justamente, evitar que se produzcan nuevos ataques de perros en las chacras que, más allá de la consecuente pérdida económica para cualquier productor, tiende al control de la tenencia responsable de canes.
Con el espíritu en alto y adaptándose al dolor de lo perdido, Jensen hace esa última reflexión sobre la necesidad de una convivencia entre el sector rural y el urbano, destacando que, entre los animales muertos en este último ataque, “lamentablemente perdimos al carnero de la majada, un animal de raza Dorper que pesaba algo más de 100 kilos y que, creo, era el único de esa raza en la región”.