Entregaron certificaciones a nuevos masajistas en Comodoro
En instalaciones de la Secretaría de Cultura de Comodoro, alumnos del masajista Armando Vargas recibieron sus certificados, al culminar su formación en masajes relajantes y descontracturantes. Ahora cuentan con un aval que respalda su actividad.
La capacitación se dictó durante cuatro meses, con clases teóricas y prácticas, que hoy permiten su desempeño de forma particular y en centros de spa especializados. En este marco, el profesor valoró la decisión del grupo de alumnos de apostar a la formación, como herramienta para la salida laboral.
“Se dieron a conocer los resultados positivos de varios alumnos que han probado durante cuatro meses un estilo de masaje y continúan estudiando conmigo hace mucho tiempo”, dijo Vargas en diálogo con Crónica. Añadió que se trata de una disciplina en la que es necesaria la capacitación continua y la práctica para seguir desarrollándose. “El perfeccionamiento tarda muchísimo en llegar, pero en líneas generales, en los comienzos de aquellas personas que inician esta actividad y más en estos momentos que en Argentina no hay trabajo, es una profesión de gran ayuda, que invita al perfeccionamiento permanente y que es conocida pero no es tan popular”.
Durante el curso, Vargas explicó que en la medida en que los alumnos van aprendiendo técnicas teóricas, a la vez los acompaña a los centros de jubilados, asilos de ancianos, clubes deportivos, entre otros, para que tengan las prácticas. “En la práctica es donde nace realmente la gran profesión, no alcanza solamente con aprender la técnica y quedarse en su casa. Si uno realmente lo quiere llevar adelante como una gran profesión, la permanencia en esta actividad y el conocimiento constante es fundamental”.
Vargas mantiene una trayectoria profesional desde hace 22 años, con matrículas nacionales y varias certificaciones de diversas academias del país. “Mi preparación ha sido constante, y eso ha llevado que también deje un semillero de alumnos que realmente se perfeccionen en esto”, explicó y agregó que “por eso yo soy muy insistente en la parte teórica y en la parte práctica, ellos -los alumnos- tienen carpetas, no hay nada digital, sino que se incentiva la escritura con un trabajo de investigación.
En este sentido, concurrieron a diversos lugares de carácter público o fundaciones como el Centro Luis Braille, donde realizaron masajes relajantes y descontracturantes a ciegos y disminuidos visuales. “Avanzamos en los lugares públicos y por supuesto de forma gratuita. Vamos a los lugares que nos solicitan y vamos con las camillas, las cremas, los aceites, las toallas, todo el material y los alumnos practican cosas, y además se le hace un bien a las otras personas ya que está comprobado que los masajes son necesarios para la salud”.
Cada año se suman nuevos alumnos, y en esta primera mitad del año recibieron sus certificaciones un total de cuatro personas. “Hay docentes, estudiantes universitarios de la Facultad de Medicina, jugadores de fútbol y de rugby que también integran este lugar para que puedan acceder a esta certificación”.
Por último, agradeció a la Municipalidad de Comodoro Rivadavia “que también apoya esta propuesta y la certificación que es de un valor muy grande para los que se reciben”, concluyó Vargas.