2024-08-05

Zárate: Un joven recibió cuatro balazos de un vecino

Un carnicero y su hijo mago fueron detenidos por un crimen.

Sigue la conmoción en Zárate. El crimen de Franco Russo, el joven que fue asesinado a balazos por un vecino, esconde una oscura trama de conflictos que involucra a un padre carnicero y a su hijo que trabaja como mago en eventos infantiles.

Miguel Ángel Pereyra (padre) y Nicolás Pereyra (hijo) fueron trasladados a la comisaría 1ª de Campana, en donde quedarán alojados a la espera de la resolución judicial.

La causa está caratulada por el momento como “homicidio agravado por el uso de arma de fuego”.

Nicolás Pereyra (30) es conocido en el barrio como “El Mago Julián” y suele ser requerido por muchos de los vecinos para trabajar en los cumpleaños de los más chicos. Su padre, Miguel Ángel (67), también es conocido por toda la comunidad por su trabajo como carnicero desde hace más de 30 años.

El menor de los Pereyra estaría señalado por los investigadores como la persona que habría tenido un conflicto previo con Franco Russo, quien tenía la misma edad que él. Según señalaron familiares y testigos, los dos hombres ya habían tenido discusiones.

El video que muestra el momento del brutal crimen de Franco ratifica una de las hipótesis que mantienen desde la investigación: los agresores y la víctima se habrían citado para encontrarse a pelear.

Esto se desprende de que Miguel Ángel y Nicolás estacionaron a unos metros de la puerta de la casa de Russo, quien ya los estaba esperando en la vereda con intenciones de dirimir el conflicto a las piñas.

Tanto es así que no bien bajó del auto el hombre de 67 años, Russo le pegó una serie de golpes en la cara que lo dejaron tirado en el suelo y casi sin capacidad de reaccionar. Luego se trenzó con Nicolás, pero la pelea quedó fuera del alcance de la cámara de seguridad.

Cuando volvieron a entrar en imagen los dos jóvenes, el mayor de los Pereyra se levantaba del piso. Russo lo empujó e intentó pegarle, pero el hombre sacó un arma de su cintura y disparó cuatro veces. Todo ante la atenta mirada de un vecino que pasaba en bicicleta.

Uno de esos disparos le impactó en el medio del pecho a Franco, quien se alejó de los dos Pereyra tratando de cubrirse la herida con la mano. Los dos agresores, por su parte, escaparon a toda velocidad en el auto en el que habían llegado.

Cuando se fugaban, el vecino que estaba observando toda la secuencia desde su bicicleta les arrojó un candado con mucha violencia y les rompió la luneta.

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