Stella Maris quedó como único escolta
En total, el árbitro Gabriel Jarpa tuvo que sacar 19 tarjetas, entre rojas y amarillas. Un número que delata claramente la manera que se jugó en la cancha de Nueva Generación.
En ese contexto, lo que hay que resaltar es que afortunadamente, no hubo lesionados. Se juega al límite y hasta varias veces un poco más allá.
La fricción, las discusiones, los reclamos, la pelota maltratada y la intolerancia de los propios protagonistas redondearon de esos partidos intensos pero más por los cruces, que por alguna jugada cargada de buen gusto y precisión.
La paridad fue lo que más se subrayó en lo que demandó la duración del encuentro. Y en ese marco, ganó Stella Maris porque aprovechó una de las ocasiones en el área de enfrente, algo que no pudo realizar el local.
No había pasado nada relativo hasta que a los 23 minutos, Rodrigo Barro armó una jugada que terminó con un puntazo bajo de Dylan Messina para colocarla junto a un poste.
Casi lo empata Nueva Generación con una jugada que armó Pablo Amaya por izquierda y que luego Daniel Mancilla no pudo definir, rematando muy alto.
La tarde se le complicó aún más a Nueva Generación porque Pablo Amaya se excedió en la fricción y metió un codazo a Alejandro Aguilar para dejar con uno menos a su equipo.
Aún así, en inferioridad numérica el local presionó para buscar la igualdad, pero no supo terminar bien cada intención ofensiva.
Empezaron a caer más expulsiones con las rojas a Enzo Bahamonde en Stella Maris y Joel Almonacid en la Nueva.
Con más espacios, Stella Maris tuvo varios contragolpes que no pudo festejar. En el más claro, Rodrigo Barro hizo rebotar la pelota en el poste izquierdo de Abel Cerrudo.
Casi en el cierre, dos expulsiones más con Marcos Ruiz en el local y Bruno Varela en la visita.
Y ya con el último suspiro, Gastón Aguilar -uno de los pocos que trató con decoro a la pelota- estrelló un remate en el travesaño.
Ganó Stella y se ubicó como único escolta del imparable Florentino Ameghino.