Categoría A
Portugués superó a Laprida con dos jugadores menos
Disputando la última media hora con dos jugadores menos por expulsiones, Deportivo Portugués consiguió el segundo triunfo en el campeonato que terminó siendo altamente significativo, por el contexto y porque los tres puntos le sirvieron para salir de la zona de descenso directo y hasta de la promoción, en tanto que Laprida continúa desmoronándose -hace cinco fechas que no vence- e, increíblemente, no pudo usufructuar la ventaja numérica que tuvo en el último tramo como para empatar.
Luego de un feo y desprolijo primer tiempo, en el complemento el juego se encendió y los primeros goles fueron vía penal, con Tadeo Sotomayor para el uno a cero y Leandro Velázquez para el uno iguales -en esa acción se fue expulsado Enzo Cerdá-, mientras que poco tiempo después fue Aaron Cárcamo el que firmó el triunfo.
Los factores climáticos, que dejaron una cancha rápida y quizás, “traicionera”, incidieron para que no se vean muchos atractivos en los primeros minutos. Demasiadas imprecisiones y poco control caracterizaron la primera parte del juego.
De todas maneras, Laprida fue el que tuvo una mayor predisposición y fue el que se movió mayormente en el campo rival. Fue así que mantuvo la postura y Nicolás Reyes remató de frente al arco, pero no le pudo entrar bien al balón y le dio débil para la buena respuesta del arquero Mora.
En un desarrollo que fue bastante trabado, en el final primer tiempo reaccionó el local y subió generando algunas inquietudes, cuando trepó bien por la derecha y hubo un centro cruzado y peligroso que Gustavo Nowajenski no pudo conectar, perdiéndose la oportunidad de abrir el marcador.
En el segundo tiempo todo mutó. Es que se activó rápidamente el tramite cuando atacó bien Portu, que confirmó lo bueno que hizo durante los últimos minutos del tiempo anterior, pisó el área y así le sancionaron un penal que Tadeo Sotomayor transformó en el uno a cero.
La respuesta fue rápida y en un centro a favor, le quedó un panorama muy favorable al visitante, porque le sancionaron un penal y se fue expulsado por acumulación de amarillas de Enzo Cerdá. El uno a uno que anotó Leandro Velázquez lo pudo haber incentivado, por el empate y por quedar con un jugador más. Pero nada de eso ocurrió.
Es que luego de esa adversidad, de sufrir la paridad y quedar con uno menos, el lusitano aprovechó al máximo sus posibilidades y cuatro minutos después un buena trepada por la derecha terminó con la palomita y el cabezazo de Aarón Cárcamo junto al caño para el dos a uno.
Desde ahí hubo una puesta en escena muy bien marcada. Laprida tratando de ir por diferentes lados, pero siempre por los equivocados, y Portu bancando con mucho esfuerzo y generosidad la ventaja.
Todo se acentuó mucho más cuando, a media hora del final, vio la roja Ignacio Claros, porque ahí la resistencia del local se hizo más firme que nunca, disimuló la inferioridad numérica y hasta se animó a meter algún contraataque para estirar la diferencia, mientras que el visitante no pudo utilizar la ventaja de espacio que le quedó a favor, no generó ideas y prácticamente no dispuso de ninguna chance concreta para igualar, confirmando que está en un momento descendente de su producción, comparado con lo muy bueno que realizó durante la primera parte de la ronda inicial.
En tanto que Portugués, con un resultado de estas características, seguramente sentirá el envión anímico, porque lo levantará mucho más de cara a su lucha por salir de los últimos lugares. Es que sumó el segundo triunfo en el certamen, abandonó la zona de descenso directo y hasta se alejó dos unidades de la zona de promoción.
En el final del juego, dentro del campo de juego, hubo provocaciones e intentos de agresiones entre colaboradores y jugadores, pero no pasó a mayores, solamente dejaron una fea imagen para un duelo que fue interesante más que nada en el segundo tiempo.