2024-06-06

Don Nicolás Bernal

Hondo pesar por el fallecimiento de un “histórico comodorense” a los 101 años

Eduardo Nicolás Bernal, maestro, político y figura destacada en la historia del deporte local, falleció ayer a los 101 años edad.

Eduardo Nicolás Bernal, maestro, político y figura destacada en la historia del deporte local, falleció ayer a los 101 años edad, período de tiempo en el que se convirtió en un verdadero protagonista en cada actividad que desarrolló durante su larga vida.

Si bien era pampeano, originario de General Acha -nacido en 1922- desde temprana edad se trasladó a Las Heras, en Santa Cruz, donde ejerció como docente, como corresponsal periodístico y presidente de la Asociación de Fomento para finalmente, mudarse a Comodoro Rivadavia donde recibió diferentes reconocimientos por su destacada participación como deportista, como dirigente de la Federación de Atletismo del Chubut y como referente político.

Verdadero comodorense

Nicolás Bernal, el histórico dirigente político y deportivo de Comodoro Rivadavia, en una extensa entrevista con Crónica -hace poco más de un año atrás- repasó varios hechos trascendentales de su vida. Desde sus inicios en la localidad de Las Heras como maestro normal nacional hasta su época de concejal en Comodoro. Hizo una síntesis de lo más importante de su carrera y destacó en todo momento su gran amor por el Partido Justicialista, la histórica agrupación e ideología política fundada por Juan Domingo Perón. Se definió a sí mismo como un viejo peronista, de esos que ya no existen. “Era y sigo siendo peronista”, afirmó.

Eduardo Nicolás Bernal hizo mucho por la ciudad de sus amores, o por lo menos, una de las tres ciudades que amó toda su vida. Si bien Nicolás Bernal no puede ser definido como “comodorense nativo”, ya que sus inicios no estuvieron en la emblemática capital petrolera, se convirtió en la última ciudad en la que viviría y que el definía como su tercer lugar en el mundo lo que, finalmente, lo convertiría en un “verdadero comodorense”.

Extensa trayectoria

Para entender de lleno la filosofía de vida de Eduardo Nicolás Bernal, hay que tener presente que se habla de un hombre que siempre hizo algo distinto, que nunca estuvo quieto, ni siquiera durante la pandemia del coronavirus, momento en el cual decidió escribir un nuevo libro en el que relató otra parte de su extensa trayectoria en política y el deporte.

Fue campeón provincial en lanzamiento de bala y disco con apenas dieciséis años. Maestro de primaria y presidente de la sociedad de fomento. Concejal desde 1983 hasta 1987, durante la intendencia de Mario Morejón. Durante treinta y cinco años, fue empleado de la empresa de transportes Giobbi. Fue administrador del diario El Rivadavia. También fue el titular de la cartera Educación a nivel provincial y secretario de Gobierno del Municipio de Comodoro en distintos períodos.

La carrera del maestro oriundo de La Pampa fue muy extensa y abarcativa. Tras nacer en La Pampa, Eduardo Nicolás Bernal le dedicó su vida a Las Heras y a Comodoro Rivadavia, lugar donde cosechó los últimos frutos de su amplia trayectoria.

Un verdadero protagonista de la historia grande de la ciudad

La historia de Eduardo Nicolás Bernal en la Patagonia Sur empezó en el año 1940, en la localidad de Las Heras. Poco a poco, el oriundo de La Pampa fue haciéndose un nombre en la pequeña ciudad y ganó prestigio. Comenzó siendo docente en la Escuela Nº 3, para luego pasar a ser vicedirector. Pero el destino tenía más para el emblemático dirigente político. Con los años, llegaría a hacerse cargo de la Municipalidad, con una curiosidad, un dato no menor que, hoy por hoy es inviable en la política: su trabajo fue ad honorem.

“En aquel momento había mucho trabajo para los maestros, éramos pocos. Como acá pagaban mejor, yo pedí venir a los territorios del sur. Me recibí en diciembre de 1939 y en febrero recibí los pasajes para venir al sur. Por esas cosas de la vida, me bajé en Comodoro Rivadavia, en el barquito ‘El Asturiano’ veníamos solo veintiún pasajeros. Bajé en Comodoro el 19 de marzo de 1940, y un señor que era estanciero en Las Heras me ofreció llegar antes allá, me llevó él. Hablamos con el comandante, que me dejó bajar, y me fui hasta Las Heras en auto”, contó Bernal a Crónica.

El 20 de marzo de 1940 empezó oficialmente la historia de Nicolás Bernal en Las Heras. Permaneció en esa ciudad hasta 1955.

Otros tiempos

Ese año, Eduardo Bernal decidió venir a vivir a Comodoro Rivadavia y buscar nuevos horizontes. Así recordaba sus inicios en la capital petrolera: “vine a Comodoro por una razón muy sencilla. Yo tenía quince años de concepto sobresaliente, pero había ocupado el cargo de comisionado municipal, y a la vez trabajaba como vicedirector en la escuela. El decreto 4161 determinó que nadie podía ocupar un cargo de intendente y a la vez pertenecer a la administración pública, por eso me dejaron cesante. Nosotros no cobrábamos por nuestros cargos políticos, eran otros tiempos, la gente no incursionaba en política pensando que no iban a laburar nunca más”.

“Llegué a Comodoro y fui a ver a Ángel Giobbi. Yo trabajaba para su agencia en Las Heras, atendía el local de los colectivos que pasaban para Perito Moreno. Fue la primera gran empresa de transportes de Comodoro. Lo vine a ver a Ángel y al día siguiente empecé a trabajar en la agencia, dediqué treinta y cinco años de mi vida a trabajar en ese lugar. En 1959 ingresé de nuevo a la docencia, pero seguía trabajando para Giobbi. En ese momento se creó el sistema educativo de la provincia por intermedio de la Ley 40. Estuve un año como maestro en la Escuela 1, después me presenté para el concurso de la Escuela 2 y gané, fui su primer director. También fui el primer director de la Escuela 13. Más tarde, en 1963 trabajé como supervisor en Rawson. Esa fue mi carrera hasta jubilarme”, relataba recordando cada detalle de su vida.

Intendente interino

Eduardo Nicolás Bernal fue el jubilado número cien de la provincia del Chubut, se jubiló en el año 1967. Su carrera política despegó después de ese año, cuando el peronismo volvió a ser admitido en la Argentina. “El justicialismo estuvo proscripto durante dieciocho años, después de 1967 se levantó esa proscripción. En ese entonces se produjo la revolución que derrocó a Arturo Illia. El gobierno de ese entonces convocó a Abel Ipoliti para que fuera intendente de Comodoro, él había sido ministro de la gobernación militar, nosotros éramos muy amigos, Abel era otro de los dirigentes importantes del peronismo. Él quería que yo fuera su secretario, entonces se decidió hacer una consulta con los gremios. En ese momento solo había dos Secretarías en el Municipio: Gobierno y Bienestar Social y Hacienda e Infraestructura. Pedí hablar con mi patrón, con Don Ángel Giobbi, la persona que me volvió a tomar cuando yo me jubilé. Entré como secretario de Gobierno de Ipoliti. Tiempo después, en un viaje a Rawson, él se cayó y se fracturó la pierna, y a mí me designaron como intendente interino, estuve seis meses. Esta fue mi primera participación en política en Comodoro”.

Historia grande

Eduardo Nicolás Bernal tuvo una marcada trayectoria en el deporte local y regional; es la faceta por la cual todos lo recuerdan, más allá de sus intervenciones en el Municipio en otros cargos. La educación y el deporte fueron el corazón de la carrera de Bernal.

Fue presidente del Consejo Provincial de Educación y también vicepresidente de la Confederación Argentina de Atletismo. Sus últimos cargos fueron la presidencia del Consorcio de Administración del Centro de Altos Rendimientos y secretario de Gobierno -por cuarta vez- en el gobierno del ex intendente Raúl Simoncini.

En definitiva, recordar a Nicolás Bernal es hablar de un hombre que dedicó su vida entera al crecimiento de Comodoro Rivadavia y de la provincia del Chubut, un pionero que entró a la historia grande de la ciudad y la provincia hace ya mucho tiempo, una persona que no necesitó más reconocimientos que los que tuvo, pero es claro que no está de más seguir enalteciendo su enorme labor y sacrificio, aún en el momento de su despedida.

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