El armamento procedería de la Triple Frontera
Desarticularon peligrosa red criminal de tráfico de armas hacia Chile
Luego de una profusa investigación con seguimiento y cruces de información, se logró desarticular una red criminal que traficaba armas a Chile, golpe logrado a través de múltiples allanamientos coordinados por el Ministerio de Seguridad, las fuerzas federales, en conjunto con la policía de Mendoza y de la provincia de Buenos Aires.
La red criminal traficaba armas ocultas en camiones en tránsito hacia la República de Chile, armada por choferes imputados que compraban armas en barrios de Mendoza y en la provincia de Buenos Aires para luego contrabandearlas al país vecino por vía terrestre, a través del Paso Cristo Redentor.
El operativo para dar con esta banda se dio como resultado de casi un año de investigación. Las pesquisas realizadas por personal de la Unidad de Inteligencia Criminal de la Policía Federal de Mendoza y efectivos de Gendarmería Nacional Argentina (GNA) identificaron al menos a 10 personas y, a la vez, se detectaron múltiples ramificaciones de la banda que operaba en distintos puntos del territorio nacional, principalmente en la provincia cuyana, el AMBA y el norte del país.
Brasil-Argentina-Chile
Las investigaciones también establecieron algunos puntos de contacto con Brasil, presumiéndose que el armamento procedería de la Triple Frontera, para luego pasar por Argentina y terminar en Chile.
Las tareas de inteligencia constaron de múltiples intervenciones telefónicas y entrecruzamiento de movimientos financieros. De esta manera, se determinó así el rol que ocupaba cada involucrado, los lazos familiares que los unían y el enorme flujo de dinero que movían.
También se detectó que dos ciudadanos chilenos detenidos en el mes de diciembre de 2023 por la GNA en Tucumán, formaban parte de la red criminal. Estos individuos fueron identificados en un control vehicular efectuado sobre micros que transitaban a la provincia de Mendoza y en donde se les encontró un total de ocho armas de fuego entre sus prendas.
Asimismo, los detectives analizaron las transferencias dinerarias que los integrantes de la red recibían o enviaban a ciudadanos residentes en Chile -por intermedio de empresas remesadoras de divisas- lo que arrojó un total de al menos 120.000 dólares, verificándose que ninguno de los investigados contaba con el nivel de vida acorde a esas sumas de dinero.