Fracasó la aprobación de multas elevadas para los “ubers”, y desde el oficialismo dicen que insistirán
Ayer, el Concejo Deliberante aprobó dos de los proyectos presentados por los trabajadores de taxis y remises, pero no se logró acuerdo para votar positivamente el Artículo 63, referente a las multas a los transportes irregulares o los denominados “ubers”.
Los taxistas y remiseros habían presentado una propuesta integral con modificaciones que buscaban apuntalar la situación que atraviesan desde distintas aristas, como lo impositivo o lo referente a las inversiones de renovación del servicio. Aún así, una de las expectativas más grandes giraba en torno a la propuesta de equiparar las multas al transporte irregular a las multas por alcoholemia positiva, ya que buscan medidas para ponerle un freno a quienes brindan servicios de Uber.
El tema ya había sido una cuestión central la semana pasada cuando los trabajadores realizaron una manifestación en la zona céntrica, concentrándose en el Concejo Deliberante por más de 20 horas -incluso bloqueando la salida del transporte público de pasajeros- a la espera de la reunión con las autoridades, en donde finalmente fueron recibidos por concejales e integrantes del Ejecutivo Municipal. En aquella reunión se habían tratado estos temas, acordando que se avanzaría favorablemente en los mismos.
En la sesión ordinaria de ayer se votaron de forma unánime casi todas las modificaciones, excepto la referente a las multas.
Las modificaciones aprobadas
Los cambios que se han aprobado para el sector de taxis y remises son varias, en su mayoría tendientes a disminuir los gastos que implica mantener el servicio, considerando impuestos y reposición de vehículos.
Entre las modificaciones se aprobaron artículos que implican una baja impositiva a la hora de renovar los vehículos y también respecto a las normativas que deben cumplir los mismos, respecto al color, el motor o el largo de los autos. Por ejemplo, dado que los autos deben ser de color blanco, se permitirá que puedan ser ploteados, como una alternativa a la pintura de fábrica. De esta forma, se busca garantizar que los dueños de las licencias puedan acceder a una mayor variedad de modelos y valores al cambiar los autos.
También, se plantaron nuevas normativas respecto a la incorporación y renovación de los vehículos y la antigüedad de los mismos. Por lo tanto, a partir de ahora la antigüedad prevista en el vehículo que se incorpora al sistema de taxis o remises, pasa de 12 a 24 meses en el caso de la habilitación; y de los 5 años actuales a los 6 años en el caso de las renovaciones.
Entre otros cambios ligados directamente a los choferes, a partir de la votación de este jueves, se les permitirá contar con licencia de conducir de toda la categoría D, y no solo con la licencia D1 como venía siendo hasta ahora. Además, en cuestiones referidas a las formalidades, se anuló la exigencia del uso de camisa y corbata.
El edil oficialista cruzó al bloque de JxC por el no acompañamiento al Artículo 63, sobre la suba en las multas
“Se ve que el domingo se reunieron y mamá
les dijo que estaba mal”, expresó Panquilto
Desde el sector de taxistas y remiseros ya se había mencionado la semana pasada que no solo les preocupaba la cuestión impositiva, sino que consideraban una pata fundamental de la solución que se implementaran acciones para disminuir la práctica del transporte ilegal. En ese marco es que habían propuesto implementar un nuevo sistema de multas para quienes sean identificados como Ubers o similares.
A pesar de ello, en la mañana de ayer este punto no fue votado, ya que los concejales del bloque de Juntos por el Cambio decidieron no acompañar la medida, y a raíz de esto se envió de nuevo a comisiones para ser discutido por los concejales.
En ese marco, el concejal Marcos Panquilto apuntó contra el bloque de Juntos por el Cambio y manifestó que la postura había cambiado debido a una intervención de quién es su líder política, en obvia referencia a la diputada nacional Ana Clara Romero. “Ellos tienen un problema y es que gobiernan para el termómetro popular, no se hacen cargo, nunca se meten, ni juegan en cancha embarrada”, comenzó el concejal.
“El miércoles estuvimos trabajando hasta tarde junto al bloque de Juntos por el Cambio, modificamos los proyectos que nos habían pedido los taxistas, los trabajamos y no fue un copia y pega, salió por el consenso de todos pero ayer faltaron a la palabra”, reclamó.
“Se ve que el domingo se reunieron y mamá les dijo que eso no, que para la gente eso está mal. Pero no estábamos haciendo nada raro, era el régimen sancionatorio de un artículo para el transporte ilegal”, reclamó. “Se ve que el domingo a la tarde, entre la rosca de pascua mamá les dijo que eso no”, remarcó Panquilto.
Ante la intervención del referente del bloque Arriba Chubut, la concejal Ximena González (JxC) fundamentó la posición tomada desde su bloque: “Los taxistas y remiseros habían pedido una multa de 12.500 módulos a 28.000 módulos, lo cual por sugerencia del Ejecutivo, la idea era llevarlo a 100.000 módulos. Esto hacía que cualquier conductor que esté en forma irregular -lo que le llamamos Uber- tenga que pagar una multa de arriba de un millón de pesos”, señaló la concejal.
“Creemos que es excesiva esa suba, hay formas más concretas para darle solución” agregó González, y resaltó que “los taxistas y remises deben estar en una línea más competitiva. Vamos a trabajar en las herramientas para que esto funcione, pero no creemos que la ciudadanía tenga que pagar ese costo”.
A lo dicho, Panquilto sostuvo que “no lo paga la sociedad, lo paga la gente que no hace bien las cosas”, en tanto que su compañera de bancada, Maite Luque explicó que no se trataba de elevar las multas a 100.000 módulos, sino establecerlas en el mismo margen que rige para las faltas graves, entre 40.000 y 100.000 módulos.
Ferreira: Las soluciones deben “trascender la mirada del
remisero y taxista y ser abarcativas de todos los sectores”
Luciana Ferreyra. La concejal de JxC resaltó que se deben buscar soluciones “en mira de una convivencia” de los distintos servicios que circulan actualmente.
En otra parte del debate legislativo, desde Juntos por el Cambio, la concejal Luciana Ferreyra también brindó su explicación sobre la decisión tomada y sostuvo que desde el bloque se buscan soluciones “en mira de una convivencia” dado que “las aplicaciones, las plataformas digitales y demás existen, existen acá y en todo el mundo, y no han podido ser erradicadas”.
Ante esta situación, expresó que las soluciones deben “trascender la mirada del remisero, del taxista y ser abarcativas de todos los sectores”.
Es por ello que mencionó que se requiere de tiempo para estudiar y analizar el tema para “dar una respuesta que contemple las necesidades de toda la gente, siempre dentro del marco de la legalidad”.