Categoría A
Con goles y oportunismo, Huracán logró su primer triunfo
El Globo se metió al fin en el club de los ganadores. Y con tantos de Lieve; Abregú y Sáez, ambos en el complemento, festejó su primera alegría en la temporada. El objetivo iba más allá de las fórmulas y de los merecimientos porque entre la CAI que no sumó en el arranque y Huracán que jamás había tirado abajo el muro de los empates, solo había impaciencia. Por eso en el “Parque” se cruzaron las realidades y las chances de dos que necesitaban subir con relativa urgencia.
CAI se hizo cargo de las primeras acciones, intentó crecer desde el armado y pareció alcanzar su cometido inicial. Dos córners consecutivos de Abarzúa calentaron el ambiente, primero con una trayectoria que obligó a una reacción del arquero Soto y después con la rosca perfecta a la cabeza de Franco Flores que gritó el 1-0 a los 7’. Facundo Vilte pudo aumentar con un tiro cruzado que desvió el arquero quien volvió a frustrar al delantero azzurro en otra entrada posterior.
Cuando Huracán hizo pie, hubo señales con Abregú y en mayor medida Lieve, involucrados en un circuito que pretendía armarse. Y fue justamente éste quien facturó tras un centro desde la derecha y un pique al límite para concretar el empate.
En el juego no se subió la vara en el segundo tiempo. Todo pasó en el medio, aunque faltaron ideas y remates a los arcos. De una pelota perdida por la CAI llegó el desequilibrio: Abregú aprovechó tiempo, distancia y oportunidad para definir cruzado y a la carrera.
Huracán pareció más entero para cuidar la ventaja y la falta de profundidad terminó siendo un factor que le restó opciones a la CAI dónde no alcanzaron las ráfagas de Abarzúa y el paraguayo Esteche. De yapa a Huracán le rindieron los cambios y se encargó de que, en cada pelota propia, el tiempo le juegue a favor. Y también ligó en la última, cuando el ingresado Lautaro Sáez asomó en el área chica para clavarla arriba en medio de una serie de vacilaciones defensivas cuando se bajaba el telón de la tarde.
Huracán hizo lo que debía, por sobre lo obvio. Lo revirtió con esfuerzo; lo justificó con los goles y no falló en los aspectos claves, trabajando un partido que lo favoreció y que, con mérito, lo sacó de la línea de los empates. La CAI sigue enfocado en un proceso lento de rearmado; no resistió la diferencia rápida y no pudo sostener sus mejores momentos en el juego ante un rival que supo cómo condicionarlo y utilizó al límite cada una de sus fichas.