2024-02-01

Llamado a la solidaridad: Recaudan fondos para restablecer el servicio eléctrico en Merendero El Futbolito

El Merendero El Futbolito se encuentra llevando adelante una rifa para poder recuperar el servicio eléctrico en el domicilio en el que funciona. Valeria Salinas, la referente del espacio, conversó con Crónica sobre la difícil situación económica que atraviesan.

Junto a su marido llevan adelante las tareas en el merendero hace más de 6 años, siempre de forma voluntaria e independiente, solventando gastos con sus propios aportes y con donaciones, pero esta vez el contexto los llevó a solicitar ayuda para poder afrontar el pago de la boleta de la luz, servicio que les fue cortado. Para la reinstalación deben abonar una factura que al momento alcanza los $300.000, un monto difícil de alcanzar para una familia que vive el día a día.

Desde Formosa, Valeria llegó a Comodoro Rivadavia hace 15 años, buscando un futuro mejor y es por eso que comenzó a brindar su ayuda a otras personas en el merendero, un espacio que espera mantener a toda costa. “Vinimos del norte para salir adelante, pero hoy en día lo que estamos pasando es mucho. Hay muchas personas que hoy en día no pueden sostener la casa y el servicio de la luz es lo principal que tiene que haber. Cuando tenés chicos es lo principal”, expresó Salinas.

En El Futbolito, ubicado en el barrio Abel Amaya, asisten niños y familias a recibir asistencia y acompañamiento; por varios años brindaron su ayuda con actividades y alimentos, algo que al día de hoy se encuentra frenado. “Hace un mes que no tenemos luz. Tenemos una factura de $300.000 para pagar, pedimos un pilar especialmente para solamente usar en el merendero y eso nos sale $110.000, por cómo está la situación, es muy difícil”, explicó la mujer.

En esa línea, expresó que en el merendero es fundamental contar con la luz para poder resguardar los insumos, como el yogurt, o también para poder realizar eventos y actividades.

“No hay para las personas que vienen a pedirnos, pero tampoco para nosotros que no podemos en la casa”

La situación económica se hace sentir, con una inflación galopante que en diciembre alcanzó el 25% y que se acumula a los aumentos aprobados en los servicios públicos de la ciudad. “Nos quedamos sin luz y justo tenemos varios problemas, porque tenemos nuestros padres mayores a quienes ayudamos y la situación nos atoró. Ya estoy en un extremo que ya no aguantaba más, porque no podía con lo que tenía y me cuesta a veces porque siempre salgo adelante, pero esto ya me llenó. Se junta todo, porque no hay para las personas que vienen a pedirnos, pero tampoco para nosotros que no podemos en la casa”, contó entre lágrimas.

La preocupación crece, ya que no son los únicos que se encuentran con este problema. Valeria es trabajadora de casa particular y su marido es albañil, ellos observan a otras familias atravesando situaciones similares. “Una vecina vino anoche, a las once de la noche, llorando como yo, porque le cobraron $200.000 para que no le corten la luz. Y estamos en lo mismo, es una changarina y su marido trabaja de albañil como el mío. Es muy fuerte”, relató.

Continuando, contó: “La vecina me dice ‘yo me quedé sin nada, es porque tuvimos que pagar’; tiene dos nenitos, uno que tiene un problema y el otro de diez años. Ella estaba llorando, yo llorando, y le dije ‘te voy a dar lo que tengo’, porque tampoco tengo mucho”, lamentó.

Y agregó que en otras situaciones se han utilizado fondos del merendero para ayudar a algunas familias: “Se hizo una rifa hace dos meses atrás y juntamos $100.000, pero lo tuvimos que usar en dos familias que están en la misma situación que yo estoy ahora”.

Rifa para recaudar fondos

Ante la falta de alternativas, una colaboradora del merendero le sugirió a Valeria organizar una rifa para poder afrontar el pago de la boleta, ya que con sus ingresos no alcanzan a juntar lo necesario para pagar el saldo pendiente y afrontar los gastos del hogar.

La rifa tiene un valor de $3.000 y se sorteará una canasta familiar de alimentos, para obtener un número pueden contactarse al 2974337285 o al 2976256052. También pueden realizarse donaciones por transferencia al alias: CHAMORRO.MP.

Alarmante situación por la falta de insumos en los merenderos: “el teléfono suena todo el tiempo, es la necesidad constante”

Por otro lado, Valeria Salinas, la referente del Merendero El Futbolito expresó a Crónica que cada vez cuesta más poder brindar ayuda a las familias del barrio debido a que creció la demanda y bajaron notablemente los ingresos de donaciones.

“Estamos en una situación en que van llegando cosas de a poquito y lo damos, porque la verdad que no hay tampoco. Tuvimos reunión con el nuevo secretario de Desarrollo Humano y Familia, pero nos dicen que están relevando y hay mucho para relevar en Comodoro, más en la situación que estamos todos los merenderos, porque la situación es terrible hoy en día. A nosotros nunca nos tocó pedir, siempre pedíamos a las personas por el Facebook o a la gente que viene acá, pero esto superó todo”, contó.

Respecto a ello, agregó que es alarmante para cada persona que sostiene espacios como este por la gran demanda: “el teléfono suena todo el tiempo por alguien que necesita una leche, una harina o un poquito de fideos, es la necesidad constante. Es como tener un supermercado y no tener lo que tenés que tener”, comparó.

Además, Salinas manifestó que desde su lugar la situación actual es más compleja a lo vivido durante la pandemia de coronavirus. “Todos decían que no teníamos pero nosotros siempre juntábamos cosas, aunque sea a escondidas hasta de la policía (por el aislamiento). Había cosas en la pandemia”.

Asimismo, resaltó que eso se traslada a lo emocional: “hoy en día yo lloro más que lo que fue en la pandemia. En la pandemia no llegué a llorar por esto. Lloré por mi mamá, por mi abuela, por todos los que estaban cerca y lejos de mí, pero no por lo que faltaba acá adentro para ayudar. Los comedores y los merenderos fuimos los que más ayudamos en esa pandemia, pero hoy en día estamos todas así como estoy yo, en una situación que no sabemos qué hacer”, lamentó.

A pesar de ello, sostuvo que el lugar permanecerá abierto: “Yo no quiero cerrar, esto es algo que me encantó hacer y que me encanta hacer, aunque llore, no lo voy a cerrar. Aunque tengan que venir los chicos solo a jugar, va a seguir abierto. Falte lo que falte, siempre va a haber alguien que va a traer algo, solo que no va a ser la misma cantidad que teníamos antes, hasta que pase esto”, cerró.

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