El año 2023 cierra con cinco homicidios en Comodoro
Durante este 2023, en Comodoro Rivadavia se registraron cinco homicidios. Desde el crimen del estudiante de ingeniería abatido luego de ser confundido con un ladrón, al violento robo y ejecución de un empresario, pasando por el asesinato de un adolescente en manos de un policía, fueron sólo algunos de los hechos que sacudieron a la ciudad.
En este 2023, se registraron cinco homicidios, menos de la mitad de los crímenes ocurridos el año anterior, 2022, donde se contabilizaron un total de trece asesinatos en la ciudad de Comodoro Rivadavia, revelando un claro descenso en delitos de este tipo.
Así, este año que se va dejó diversos hechos violentos que pusieron en vilo a la comunidad, hechos cuestionables y que motivaron incluso el repudio de la comunidad con movilizaciones, como fue el primer homicidio de 2023, el del estudiante de Ingeniería de 33 años, Emiliano Ávila.
El homicidio de Ávila, tuvo lugar el 10 de febrero pasado, cuando transitaba por Alvear y Maipú y recibió un disparo de arma de fuego a la altura del pecho que terminó provocándole la muerte en la vereda de Alvear 487, por un shock hipovolémico.
El autor, fue Jorge Barberis, un militar retirado de 66 años que había escuchado ruidos en el exterior de su domicilio y al salir a la zona del patio vio cómo un ladrón escapaba. Así, tomó su arma de fuego calibre .22, y desde su domicilio disparó en dos oportunidades contra quien creía era el malviviente, pero resultó ser Ávila.
Tras el relevamiento de cámaras de seguridad se comprobó que efectivamente el ladrón escapaba del domicilio de Barberis y por cercanías transitaba Ávila, quien perdió la vida aquella noche.
Barberis fue imputado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego, y permanece bajo arresto domiciliario mientras continúa su desarrollo la audiencia preliminar, que pasó a cuarto intermedio, y que determinará si se eleva la causa a juicio.
Empresario asesinado
El 21 de febrero dos personas entraron al domicilio de Juan Laffeuillade, de 80 años, en calle Juan B. Justo al 200. Lo golpearon y luego terminaron ejecutándolo de un disparo en la cabeza, para poder apoderarse de elementos de valor, y una vez que lograron sustraerlos, comenzaron un incendio en el interior de la vivienda.
Entre los elementos sustraídos, se encontraba la camioneta Fiat Toro de la víctima, que el mismo día del crimen fue encontraba en poder de Micaela Ortellado, quien fue atrapada en el ingreso a Caleta Olivia, siendo detenida por el delito de encubrimiento y permaneciendo en prisión preventiva. No obstante posteriormente se amplió la investigación y fue imputada como partícipe secundaria de homicidio criminis causae.
En tanto, tras allanamientos donde detuvieron al hermano de la mujer, Mauricio Ortellado, siendo imputado como autor de homicidio criminis causae, dictaron también su prisión preventiva. En el caso de ambos, se aguarda si la causa es elevada a juicio.
Lo mató la policía
El 18 de abril, Lautaro Labbe, de 16 años sufrió un disparo en la cabeza, la herida era de tal gravedad que ocho días después en el Hospital Regional perdió la vida. Las actas policiales de aquella noche indicaban que autores desconocidos habían atacado al joven en 12 de Octubre y Las Rosas, y que durante la intervención policial encontraron al joven ya malherido, pero era todo una farsa.
A partir de la declaración de testigos detectaron incongruencias y terminaron por determinar que las actas habían sido falseadas y que uno de los efectivos de la Seccional Séptima fue quien disparó contra el joven, mientras sus pares lo encubrieron.
Así, semanas después el policía Simón Cruz fue imputado como autor del delito de homicidio doblemente agravado por abuso de su función o cargo, y por ser cometido con arma de fuego, en concurso real con falsedad ideológica, agravada por la calidad de funcionario público, dictando su prisión preventiva. En tanto sus compañeros, Raúl Colque, Lautaro Valenzuela y Marcelo Ortíz, fueron imputados por encubrimiento agravado, dictando medidas de presentación en la oficina judicial. Se encuentran a la espera de la elevación de la causa a juicio.
Un presunto crimen sobre el que faltan pericias
El cuerpo sin vida de Mauricio Olivarez, de 38 años, fue hallado el 1 de septiembre cuando su padre fue al domicilio de Bella Vista Norte, para dejarle una vianda dado que iba a realizar un viaje, pero terminó hallándolo sin vida en el patio. En una primera inspección se indicó que contaba con escoriaciones en el cuerpo y un golpe en la cabeza, pero al realizar la autopsia se determinó que ninguna de las heridas fue la causa de muerte, por ello se practicaron estudios complementarios sobre los que se espera novedades.
La puerta del domicilio de Olivarez estaba abierta, había una suma de unos 60 mil pesos sobre la mesa y droga presuntamente para consumo personal, no faltaría ningún elemento de valor, por lo que inmediatamente se descartó la hipótesis de robo.
El crimen del gasista
Enrique Oyarzo Paillán, de 69 años, fue encontrado sin vida y maniatado el 6 de noviembre, en su domicilio de barrio San Martín; el hombre era muy querido por vecinos y allegados, quienes señalaron que llevaba adelante una vida tranquila. El crimen se encuentra bajo investigación para determinar a él o los autores.