“Soldaditos” que hacen la seguridad privada de Oyarzo
Iturrioz criticó a jueces al considerar que pusieron obstáculos a la investigación
El ministro de Seguridad cuestionó que “siempre parece que hubo una deficiencia en algún accionar de los investigadores y que esto produjo que los resultados no sean tan elocuentes como nosotros quisiéramos”. Sin embargo aclaró que “se habían pedido 16 allanamientos porque uno de los allanados, donde se encontró la suma más elevada de dinero, Wildo Oyarzo, es una persona conocidísima por todos, actualmente cumpliendo condena por tráfico de estupefacientes”, no obstante los pedidos de allanamiento no fueron autorizados por la Justicia.
Y agregó: “En la primera investigación, la Brigada utilizó todos los equipamientos tecnológicos que tiene como drone, cámaras infrarrojas, y se detectó que una vivienda de apariencia humilde, de una persona que está detenida sin ningún ingreso económico tiene lo que se denomina ‘soldaditos de vigilancia’, personas que todo el tiempo pululan alrededor viendo quién se acerca a esas inmediaciones, tiene un punto de vista panorámico privilegiado. Incluso detectaron con largas horas de observación, trabajo y sacrificio personal que utilizaban largavista para identificar la existencia de personas sospechosas en los alrededores, y esa circunstancia indicaba que había objetos de valor o algún objeto o sustancia estupefaciente que quería cautelar. Se pidió allanamiento a estos soldaditos que hacen la seguridad privada a Oyarzo y estas medidas fueron rechazadas, a mi criterio infundadamente porque estamos seguros de que hubiera habido elementos útiles de investigación, pero se rechazó la medida”.
A ello, sumó que “pedimos el secuestro de la moto que se había comprado con dinero proveniente de origen ilícito, de los muebles comprados con dinero de origen ilícito y se nos rechazó porque la jueza (Raquel Tassello) dijo que teníamos que hacer un requerimiento para que justifique cómo había comprado esos bienes y nosotros sabemos que no nos va a poder justificar. Cuando presentamos la primera medida de allanamiento dudó de la veracidad de los dichos de la víctima que es una persona que tiene 30 años de trabajo. Tuvo que acreditar dólar por dólar de donde los había sacado, la víctima pasa a ser delincuente, teóricamente nosotros somos un órgano de contralor tributario y debemos ver de dónde sale el dinero y al delincuente que tiene bienes que no puede acreditar cómo los compró se los tuvimos que dejar” criticó.