Imputado por tentativa de homicidio doblemente agravado
Dictaron prisión preventiva para el sujeto que disparó contra el policía en un multirubro del San Cayetano
En instalaciones de la oficina judicial del barrio Roca, ayer se llevó adelante la audiencia de control de detención de Mauro Tula, quien fue aprehendido el pasado domingo luego de intentar asesinar a un policía que cumplía servicio adicional en el Multirubro Zadquiel del barrio San Cayetano.
El acto estuvo presidido por el juez penal Martín Cosmaro, por la fiscalía estuvieron presentes, Juan Carlos Caperochipi, fiscal jefe y Jazmín Abraham, funcionaria de fiscalía. La defensa del imputado Tula fue ejercida por el abogado de la Defensa Pública, Gustavo Oyarzún.
En este marco, la fiscalía relató que el 17 de diciembre de 2023 siendo aproximadamente las 21:10, Mauro Nicolás Tula se hizo presente en el exterior del local comercial Multi Zadquiel, sito en avenida Polonia 2.270 de Comodoro Rivadavia, se encontraban en el interior al menos 15 clientes. Allí extrajo de su cintura un arma de fuego e ingresó apuntando con su arma, inmediatamente, sin mediar palabras, se dirigió hacia el cabo Rubén Guerrero, que se encontraba de espaldas al acceso, uniformado, prestando servicios de seguridad adicional. Acto seguido, el autor, procedió a apoyar el arma de fuego en la nuca del empleado policial y gatilló, no produciéndose el disparo, luego golpeó con el arma la cabeza de la víctima e inmediatamente, el autor, efectuó otro disparo de arma de fuego contra Guerrero, hiriéndolo en la zona de la nuca.
Guerrero intentó ponerse a salvo saliendo del local, Mauro Nicolás Tula salió tras él y continuó disparando contra la víctima, el cual comenzó a repeler la agresión, accionando su arma reglamentaria. A continuación, el autor se dio a la fuga, atravesando patios y techos de viviendas, siendo perseguido por el cabo Guerrero ya herido, quien dio aviso a personal policial de la Seccional Sexta y se produjo allí el arribo de refuerzos y un operativo cerrojo, lográndose la aprehensión en calle Pieragnoli 1.675. En su huida, se descartó de una campera que vestía al momento del hecho, como del arma utilizada, siendo ésta hallada en el techo de una vivienda ubicada en calle Código 558 al 2584.
El cabo Guerrero sufrió herida por arma de fuego en la zona de la nuca sin entrada de proyectil.
En este sentido, el fiscal solicitó que se declare legal la detención que fue concretada en flagrancia y con la intervención de la víctima y otros efectivos policiales que concurrieron de refuerzo, señalando que Tula tenía en su poder un arma y que no había posibilidad de confusión dado que actuó en solitario. Así como pidió que Tula sea imputado por el delito de homicidio doblemente agravado por el uso de arma de fuego y por ser cometido contra un empleado policial en calidad de autor en grado de tentativa, y el plazo de investigación de 6 meses.
En tanto, también requirió el plazo de 4 meses de prisión preventiva para el imputado teniendo en cuenta los peligros procesales de fuga y entorpecimiento, teniendo en cuenta la pena en expectativa que iría de los 10 a 15 años de prisión en caso de recaer en condena, por las características gravísimas del hecho donde se expresa desprecio por la vida humana, sin otra intencionalidad que dar la muerte.
Ante la presencia de testigos, en un horario concurrido, con mujeres embarazadas y niños presentes. Además señaló que la morigeración de la medida podría hacer que influyera en los testigos al encontrarse en cercanías al lugar del hecho su domicilio.

Y remarcó que el registro de reincidencia de Tula señala que en 2011 fue condenado a 3 años de prisión condicional por tenencia de arma de fuego y encubrimiento de un delito especialmente grave, un homicidio en Comodoro Rivadavia. Luego en Córdoba fue condenado a 5 años de prisión por robo con arma, encubrimiento y acopio de armas, en 2015 también en dicha provincia a 5 meses de prisión por lesiones leves y en 2020 a 4 años de prisión por violación de domicilio y lesiones leves, siendo todos estos hechos indicadores de peligro de fuga, dado que Tula no es una persona ajena a la comisión de delitos.
Por su parte, el defensor, no se opuso a la legalidad de la detención así como a la apertura de la investigación bajo la calificación escogida por la fiscalía pero cuestionó la plataforma fáctica y los hechos relatados indicando que no era preciso señalar que Tula colocó inicialmente el arma en la nuca de la víctima y luego lo golpeó con la misma, pese a los relatos de testigos, así como no estaba acreditado que gatillara y la bala no saliera.
Cuestiones que luego desde la fiscalía expresaron que restaban aún resultados de pericias para definir todas estas cuestiones así como el examen médico de la víctima que dará cuenta de todas las lesiones.
En tanto, respecto a la prisión preventiva solicitó que sea por el término de un mes, considerando que sería tiempo suficiente para tener evidencia, lo que fue cuestionado por la fiscalía que indicó que las pericias demorarían un mayor tiempo, reiterando el pedido de 4 meses de prisión preventiva.
Finalmente, el juez penal, determinó declarar legal la detención, autorizar la apertura de investigación por el delito de homicidio doblemente agravado por el uso de arma de fuego y por ser cometido contra un empleado policial, en calidad de autor, dictando un plazo de investigación de seis meses. Además dictó para Tula, la prisión preventiva por el término de cuatro meses entendiendo que fue un hecho sumamente grave que no fue consumado “por voluntad ajena a Tula o por azar”. Se autorizó el secuestro del jean y zapatillas que vestía Tula y el pedido de la Defensa de ser examinado por el Cuerpo Médico Forense.
El agresor puede ser condenado hasta 15 años de prisión
Juan Carlos Caperochipi. El fiscal general se refirió al violento hecho donde Mauro Tula intentó asesinar a un efectivo policial que cumplía servicio adicional en un comercio del barrio San Cayetano, y dijo que es un milagro que esté con vida.
Tras la audiencia realizada ayer, el fiscal general, Juan Carlos Caperochipi, explicó que “imputamos al señor Tula el haber intentado matar a un empleado policial de la provincia del Chubut, un homicidio en grado de tentativa es la calificación que escogimos, la que ha sido receptada por el juez y la de un homicidio doblemente agravado o calificado por ser cometido con arma de fuego este intento y por la calidad funcional de la víctima, por ser ser empleado miembro de las fuerzas policiales”.
En este marco, sobre los disparos provocados por el victimario, detalló “conforme a lo que expusimos y la evidencia que tenemos hasta ahora, que deberá afirmarse con la investigación, son aproximadamente 5 disparos, 2 de los cuales se producen a quemarropa, por la espalda, a la zona alta, a la nuca de la víctima. Uno de los disparos no sale por razones fortuitas y el restante también fortuitamente le roza la nuca, a la altura de la oreja derecha y después continuaron los disparos y la agresión, en el exterior del local comercial”.
En este sentido, remarcó que Tula cuenta con antecedentes, “cuando digo antecedentes digo condenas, no simplemente procesos que se le han iniciado sino procesos que han culminado en condena, en la provincia de Córdoba donde estuvo radicado y aquí también en Comodoro Rivadavia, ya más antiguos. Antecedentes de encubrimiento, robos con arma, otros delitos contra la propiedad, son antecedentes puestos en las manos del juez a los efectos de evaluar las características de la personas y también como un factor para motivar la prisión preventiva”.
Respecto a la hipótesis de la agresión, Caperochipi afirmó que “será a dilucidar” y destacó “lo que fácticamente el hecho muestra es que la persona ingresa al local y sin mediar ningún tipo de actividad, de otra actividad o de expresión verbal o de gestual, va directamente con el arma a dispararle al empleado policial”.
Así, continuó “no hay otra actividad dentro del local, el móvil a partir de ahí pueden ser múltiples, pero lo que no nos cabe la menor duda es que entró y directamente en una corta distancia que lo separaba del empleado policial, lo acometió, estando la víctima de espaldas, lo que hace todavía más grave el hecho” y planteó que “en nuestro Código Procesal Penal, para este tipo de delitos gravísimos, se prevé la pena de prisión o reclusión perpetua, pero el mismo Código Penal atenúa esta posibilidad a través del artículo 44, párrafo tercero, que establece que este tipo de delitos del artículo 80 del Código Penal, la pena no puede ser de reclusión perpetua ni de prisión perpetua, cuando es un grado de tentativa a partir de una escala penal cuyo mínimo es de 10 años y máximo de 15, esa es la escala penal en la que nos vamos a estar manejando en la continuidad del proceso”.
Finalmente, ante la consulta sobre lo dicho por el juez Martín Cosmaro quien señaló que se trató de un hecho muy grave, el fiscal puntualizó “como fiscal no me gusta hacer valoraciones de esa naturaleza, prefiero que las haga el juez, con prudencia y muy buena lectura lo ha calificado como un hecho muy grave y que lamentablemente lo ha sido porque si yo tengo que expresarlo de alguna manera, esta persona tras ser acometido con un disparo de arma de fuego que no sale, que le apunta a la nuca y no sale el disparo, y luego seguir siendo acometido con disparos de arma de fuego, uno que inclusive le roza la cabeza, estuvo expuesto a situaciones donde es milagroso que esté vivo”.