2023-12-05

El primer caso en Chubut de un jurado popular que declaró “no culpable” a un radiólogo enjuiciado por abuso sexual

Trelew (Agencia) En un novedoso fallo, un jurado popular consideró que era inocente un radiólogo de Gan Gan que estuvo más de un año en prisión y fue llevado a juicio en los tribunales de Puerto Madryn, tras ser denunciado por una compañera de trabajo por abuso sexual.

Es el primer caso en Chubut que termina en un veredicto de no culpabilidad y en consecuencia con el imputado absuelto por la Justicia, desde la instauración del juicio por jurado en la provincia.

Fueron tres días de juicio en los que se escucharon a catorce testigos, diez convocados por la fiscalía y los restantes por los abogados del acusado. A horas de haber finalizado el proceso uno de los letrados, el doctor Oscar Romero, quien encabezó la defensa del radiólogo habló con Crónica y en una extensa conversación de la que extrajimos sus tramos más importantes aprovechó para destacar el excelente trabajo organizativo que llevó adelante la Oficina Judicial de Madryn.

Jorge Oyola es un radiólogo de unos 40 años que ejercía en la localidad de Gan Gan y que llegó privado de su libertad al juicio, después que los cinco intentos por excarcelarlo de sus abogados fracasaran. Después de escuchar el veredicto se emocionó y consideró que lo que vivió fue una verdadera pesadilla.

“Entendimos que es un veredicto totalmente ajustado a Derecho en base a las pruebas del caso. Lo veníamos sosteniendo desde el inicio”, dijo el abogado Romero y agregó: “El juicio terminó con el veredicto de no culpabilidad e inmediatamente la jueza interviniente dictó la absolución y recién ahí, después de casi un año y medio, nuestro defendido pudo recuperar su libertad”.

-¿Quién lo denunció? Se le preguntó. “La denunciante es una ex compañera de trabajo, una enfermera, que además era amiga de él. El hecho sale de una cena que compartieron entre el radiólogo, la médica de Gan Gan, cinco enfermeras y el marido de una de ellas que se reunieron en la casa de mi cliente”, respondió Romero.

“Comieron pizzas, ingirieron vino y algunas cervezas; se fueron retirando los invitados y esta mujer que estaba un poco alcoholizada se descompuso, la recostaron en un sillón, se fue mejorando, pero cuando llegó la madrugada decidieron que se quedara a dormir ahí. Quedó entonces mi defendido en la casa con la mujer durmiendo en el sillón y él en su habitación. Se despertó al día siguiente; hubo un diálogo entre ellos por WhatsApp muy amistoso, después ella se retiró de la casa, y al día siguiente le hizo la denuncia de que había sido abusada”, indicó.

“El argumento (que esgrimió) fue que estaba inconsciente, que no se acordaba de nada, y que se despertó desnuda en la cama de él, con mi cliente al lado de ella. Esa fue la versión que dio en la denuncia”, añadió.

Luego analizó Romero: “En realidad había sido todo muy diferente y eso se pudo acreditar en el juicio, en el que finalmente el jurado (popular) se convenció de que no había ningún elemento como para que fuera condenado por abuso. Por eso el veredicto de no culpabilidad”.

-¿Doctor, su cliente fue detenido enseguida, ni bien fue denunciado? preguntó Crónica. “El mismo día en que se radicó la denuncia fue detenido y desde ese momento no recuperó más la libertad hasta el momento en que se conoció el veredicto”, consignó el letrado.

Se le consultó entonces, debe ser el primer caso en el que un jurado popular propugna la absolución de un imputado ¿no? A lo que contestó. “En nuestra provincia es el primer caso en el que un jurado popular declara un veredicto de no culpabilidad. Por eso que es novedoso en ese sentido”, aseguró Romero y definió: “Lo que debe decidir el jurado es si los hechos sucedieron como lo dice la fiscalía. Únicamente se expiden sobre los hechos y lo hacen desde su libre convicción y la libertad de conciencia, y si estar atados a ningún interés”.

“En cambio, en la estructura judicial sabemos que hay intereses corporativos y la desventaja que veo en los tribunales colegiados. Por ejemplo, en este caso, si una persona estuvo prácticamente un año y medio detenida y durante ese tiempo se pidió su libertad por lo menos en cinco oportunidades y cinco jueces le negaron esa posibilidad. Un tribunal colegiado que tendría que haber decidido sobre su responsabilidad penal hubiera estado condicionado porque si se lo absolvía tras el juicio hubiese dejado mal parados a sus colegas, a quienes lo tuvieron preso durante tanto tiempo siendo que no había elementos como para acreditar que esta persona hubiera cometido un delito”, insistió.

“No digo que esto es absoluto porque hay excepciones pero sí que están con una suerte de presión acerca de cómo tienen que decidir; principalmente con esto de las personas privadas de su libertad por tanto tiempo. Eso no sucede con el jurado popular que tiene toda la libertad de conciencia sin estar atado a ninguna presión o a algún factor externo que pudiera influir sobre su voluntad. Por eso para mí es preferible el jurado popular”.

Finalmente: ¿Cómo recibió el fallo su defendido? Se insistió. “Y, para él terminó una pesadilla. Es como definió las vivencias que debió enfrentar durante el último año. Ahora tiene que retomar su vida, sus actividades; por supuesto”, concluyó, agregando que mientras no pudo trabajar tuvo que vivir de la jubilación de su madre.

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