Torneo Regional
Newbery empató sobre el final, clasificó a la segunda etapa y eliminó a Huracán
Un final dramático vivió el clásico entre Huracán y Jorge Newbery, en el Estadio “César Muñoz”. Ganaba el Globo 1-0, pero a diez minutos del final, el Lobo lo terminó empatando. Con este resultado, Newbery clasificó a la segunda fase. Pablo Zalazar abrió la cuenta para Huracán en el primer tiempo y luego empató Gastón Barrientos.
Lo primero que hay que explicar es la razón por la que Newbery accede a la segunda fase más allá de estar a tres puntos de Huracán y con una fecha por jugar. Hasta el momento, Newbery suma 10 unidades y Huracán 7, cerrando la última fecha el Lobo ante Petroquímica y el Globo frente a la CAI Si bien podría existir una igualdad de puntos al cierre de la fase clasificatoria, el sistema de desempate indica que en caso que pase lo mencionado, se considera como primer punto, el resultado de los partidos entre sí. Newbery ganó (2-1) en su cancha y ahora empató de visitante en un gol.
Aclarado este punto, que fundamenta la razón por la que Newbery acompañará a la CAI como los clasificados comodorenses, el análisis de las razones por las que el Lobo terminó empatando el partido, se apoya básicamente en el temperamento que expuso en el complemento.
Porque lo suyo se emparentó más con el esfuerzo que por el juego, recurriendo más al temperamento que a razones técnico-tácticas.
En un trámite muy equilibrado, el primer tiempo finalizó con la ventaja para el Globo por 1 a 0 por un acierto en una jugada con balón detenido. Un tiro libre derivó en un rechazo de la defensa “aeronauta”, el rebote le quedó a José Chacón sobre el andarivel derecho. El lateral volvió a meter el balón al corazón del área, nuevo cabezazo defensivo, pero esta vez el rechazo quedó corto y luego de dominarla, Pablo Zalazar metió un puntazo bajo que dejó inmóvil a Kevin Flores.
Con la variante en el marcador, no se presentaron matices que cambien un desarrollo muy lineal. Con dos equipos preocupados por no dejar hacer, que por generar juego asociado para llegar al área rival.
Fue tan flojo lo que vio Hugo Barrientos en su equipo, que en el entretiempo metió tres cambios. Y aunque no fue muy notorio el cambio, al menos se presentó una actitud más ofensiva en Newbery. Puso en cancha tres delanteros, con Carlos Henneberg además de los ingresados Joel Lucero y Franco Domínguez.
El tiempo se consumía y Newbery había tenido apenas un par de acercamientos a los que le faltó un mejor final, mientras que Huracán se refugió más cerca del área del área de Marcos Funes, como para defender la diferencia, pero resignando la opción de la contra.
Todo terminó siendo una apuesta. La de Newbery, no que tuvo muchas chances, a una jugada salvadora y la de Huracán, a que el retroceso no derive en un acierto rival y genere el martirio propio.
Finalmente, en la apuesta, el Lobo le dobló el brazo a Globo porque a diez minutos del final, Gastón Barrientos capturó un rebote adentro del área y con una media vuelta “mordida”, terminó empatando el juego y festejando la clasificación.