Día del Canillita; por “un largo que quedaba corto”, las piernas flacas y una obra de teatro
Hoy, martes 7 de noviembre, como todos los años en la Argentina, se celebra el Día del Canillita, en homenaje a los vendedores de diarios y revistas, fecha que comenzó a celebrarse en 1947, en homenaje a Florencio Sánchez, periodista y dramaturgo que dirigió la obra teatral “Canillita”, en la cual representaba a los chicos que vendían periódicos en la calle.
Sánchez, que falleció el 7 de noviembre de 1910, los apodó de esa manera por sus tradicionales pantalones cortos y dejaban a la vista sus piernas flacas.
El término canillita proviene del latín “canella”, que significa caña. En lunfardo se conoce como canillita al hueso largo de las piernas y por eso es que a las piernas delgadas se les decía canillas o canillitas.
El periodista notó que un joven vendedor ambulante que vendía diarios llevaba unos pantalones “largos” que le quedaban cortos y se le veían sus piernas flacas. Esa situación que no pasó desapercibida le sirvió como inspiración para bautizar a su reciente obra terminada como “Canillita” y, desde ese día, se popularizó el término para los vendedores callejeros que voceaban los diarios buscando compradores y a los repartidores de diarios que luego evolucionaron en los escaparates.
“A medio peso...”
Si bien el Día del Canillita comenzó a celebrarse en 1947, 37 años después de la muerte de Sánchez, la distribución de diario en la Argentina comenzó el 1 de enero de 1898 con los ejemplares de La República, creado por el senador, escritor y abogado, Lisandro de la Torre. El político provenía del radicalismo, fundó el Partido Demócrata Progresista y en 1939, tras denunciar la corrupción de la década infame, se suicidó.
Más allá de este final trágico, en aquel verano de 1898, la aparición del diario fue celebrada y se convirtió en un acontecimiento. Un grupo de niños irrumpió las avenidas rosarinas, llevando los ejemplares bajo el brazo al grito de “¡La República a medio peso!”.
Y esa forma de vender ejemplares por parte de los niños fue la gran novedad y el comienzo de una nueva historia de trabajadores porque, antes de ese momento, los diarios se comercializaban sólo por correo, por suscripción o comprándolos directamente en el lugar de impresión.