Casa Olodumare, la escuela de danzas pionera en traer los ritmos afrobrasileros a Comodoro
Samba, Lambada, Zouk, Axé y Afro son algunos de los ritmos que “Casa Olodumare” difunde y enseña en cada una de sus clases en Comodoro. El creador de la escuela y profesor de danzas, Ulises Sarapura, dialogó con Crónica e hizo un repaso de estos 25 años brindando clases y difundiendo la cultura brasilera en la ciudad.
Desde muy chico, Ulises sintió la pasión por la danza. Con ascendencia brasilera por parte de su padre y madre, a sus tan sólo 6 o 7 años, comenzó a bailar al compás de los tambores.
“Me acuerdo que en esa época estaba de moda Gloria Estefan y Miami Sound Machine que si bien no era música brasilera, sí tenía muchos tambores. En Argentina aún no llegaban artistas brasileros, entonces la influencia de Gloria Estefan y su cadencia, fue lo que más recuerdo en un primer momento, hasta que llegó Lambada de “Kaoma” que fue el boom del ritmo en Argentina”.
Fue así que comenzó a zambullirse en el mundo de los ritmos del país vecino, convencido de que la percusión, la base del afro y música brasilera, iba a guiar su camino. “Luego empezaron a llegar artistas brasileros en la época del programa “Ritmo de la Noche”, como Daniela Mercury, Mara, Grupo Carrapicho, entre otros”.
Siendo fiel a sus impulsos, se comprometió con la colectividad brasilera en Comodoro siendo uno de los socios fundadores. “Mi participación en la colectividad fue primero como bailarín y después ya me puse de lleno a armar coreografías. Como los demás miembros, cocinaba, vendía, bailaba. Era el primero en llegar y el último en irme y la verdad que me encantaba” dijo y agregó “ahí conocí a grandes referentes para mí como Maria da Noceicao Nascimento, Deuzenhi Araujo, Casia y Elena Mathias”.
Con el transcurso del tiempo, la influencia de las personas que Ulises iba conociendo, junto con la de varios artistas brasileros, lo inspiró a abordar el estudio de estas danzas de manera más rigurosa desde un enfoque técnico. “Estando en Buenos Aires conocí a Maluco Beleza, un boliche brasilero de renombre que ya no está más, pero fue como un sueño estar ahí”.
Si bien, Ulises ya venía bailando en la colectividad en Comodoro fue en “Maluco” donde terminó de pulir su danza. “Había mucho estilo ahí y mucha academia, la mayoría eran profesores brasileros. Ahí tomé clases de Zouk, de Lambada y de Axe. Luego, entré en un grupo que se llamaba “Axe de Bom” -energía de la buena- y con ese profesor aprendí un montón, era muy técnico, profesor de educación física y profesor de lambaeróbica y además me enseñó mucho acerca de la pedagogía”, explicó Ulises.
Después, continuó sus estudios en el Instituto “Era” en Buenos Aires, antes de arribar a suelo brasilero para seguir perfeccionándose. “Recorrí muchos lugares en Brasil, hasta llegar a Salvador de Bahía, que es la cuna del afro. Allí seguí estudiando y siempre que puedo, hago cursos, talleres y seminarios. En realidad un profesor nunca termina de estudiar, así que de todo aprendo. También tomé clases de capoeira, danza árabe y flamenco”, dijo.
“No es una academia estructurada, sino una casa donde pueden venir a bailar, disfrutar, compartir y a sentirse bien”
Casa Olodumare, el nombre de la escuela de danzas que Ulises fundó en Comodoro, significa “Casa de Dios” en dialecto africano de yoruba, una región de Nigeria. “Lo escuché por primera vez en una canción del grupo brasilero Olodum y hace referencia a Dios en toda su esplendorosidad. Primero lo usaba como nombre artístico cuando hacía pequeños shows en Buenos Aires, aunque la verdad es que después lo dejé de usar”, dijo.
Continuó relatando: “me sentía identificado con el nombre, pero no como para llevarlo puesto, porque era mucho el significado, pero después con el tiempo y el camino transitado me pareció oportuno traerlo de vuelta cuando abrimos la escuela. Desde un comienzo siempre quise que sea una casa, no una academia, no algo estructurado, sino una casa que pueda acoger a todo el mundo, que puedan venir todos a disfrutar, a compartir y a sentirse bien”, explicó Ulises.
Ulises ya lleva 25 años enseñando y destacó que lo que más le gusta de esta profesión “es ver el progreso de las personas”. ”Por ahí llegan sin ninguna expectativa de nada y después terminan subiéndose a un escenario y haciendo un montón de cosas que jamás se hubieran imaginado. De repente, las chicas se ven con el atuendo característico, con plumas o bailando una coreografía, haciendo un solo o un cuadro muy complejo”, explicó.
“Muchas veces los alumnos y las alumnas llegan a clases tristes, con cuestiones de la vida o con pérdidas, como todos obviamente. Pero después de un proceso de movimiento con la música y la danza, se ve la transformación, sobre todo en la cara, cuando bailan, cuando lo disfrutan, cuando se sienten seguras, con el prana -energía- bien alto, que es lo que provoca la música y la danza”, sostuvo.
Haciendo una reflexión de estos 25 años, Ulises destacó el aprendizaje individual y propio que se va adquiriendo con cada alumno, “porque cada alumno te deja una enseñanza y te deja algo marcado siempre, ya sea bueno o malo, pero siempre es para aprender”, dijo y agregó “en la cuna, en Salvador, fue donde aprendí la simpleza y la humildad del pueblo brasilero que a veces se necesita para disfrutar de lo que uno hace”, concluyó.
Camino a la gran Muestra de los 25 años
En el marco de los festejos de los 25 años, Casa Olodumare se encuentra organizando un gran show, para el próximo domingo 12 de noviembre a las 19 hs en el Teatro María Auxiliadora. “Habrá más de 60 bailarines en escena, música en vivo con la banda local Dios te salve vecina, y muchas sorpresas más”, señaló Ulises.
Las entradas al show se pueden conseguir en “Vibra, Pilates, Fitness y Ritmos”, en San Martín 464 primer piso o al contacto 297 4000639. También están en Instagram como @casa_olodumare.