Violento ataque en la zona alta del Pietrobelli: varios efectivos del GRIM resultaron heridos
El personal del Grupo de Respuesta Inmediata Motorizada (GRIM) está realizando tareas preventivas en distintos puntos de la ciudad y en medio de esta función es que fueron brutalmente atacados a piedrazos y disparos en la zona alta del barrio Pietrobelli, resultando varios de ellos lesionados, por fortuna no de gravedad, aunque podría haber culminado en una verdadera tragedia debido a la violencia con la que transcurrieron los hechos.
Eran alrededor de las 19:40 horas del miércoles cuando la Sección Motos transitaba por Alem y Formosa y al notar la presencia de un sujeto en motocicleta que transitaba sin casco, intentaron interceptarlo. No obstante, el sujeto evadió a los uniformados, dejó abandonada la motocicleta y entró a un domicilio de las inmediaciones.
Pero esto no fue todo, sino que luego salieron varias personas del interior de dicha vivienda y comenzaron a arrojar piedras y distintos objetos contundentes contra los efectivos, quienes solicitaron colaboración a la Seccional Segunda de Policía.
Luego de algunos minutos y tras el uso disuasivo de escopetas, comenzaron a escucharse detonaciones de arma de fuego y los uniformados vieron a un sujeto portando el arma en la zona alta.
La situación no se tranquilizó sino que la escalada de violencia siguió y volvieron a arrojar piedras y botellas hiriendo con una de ellas a una de las empleadas policiales, impactando la botella en su mano, contando con dolor en uno de los dedos.
Teniendo en cuenta que las agresiones no cesaban, se indicó al GRIM que retornara a la comisaría para evitar que la situación sea peor.
Un traslado y colisión
Una vez en la dependencia, uno de los agentes manifestó dolores en una de las piernas, a la altura de uno de los gemelos, presumiendo que se trataba de una herida de arma de fuego, su compañero lo cargó en la motocicleta para llevarlo al hospital, pero cuando transitaban por Alsina, al llegar a la intersección con Dorrego, colisionaron con un Chevrolet Onix, comandado por una mujer.
Los dos empleados que iban a bordo de la motocicleta fueron asistidos en el lugar y derivados en ambulancia al nosocomio, donde se constató que el agente presentaba efectivamente una laceración de bala en la pierna derecha, logrando el secuestro de un plomo en el calzado que utilizaba.
En tanto, el uniformado que conducía la motocicleta quedó internado en una clínica privada con un aparente neumotórax, estable, a la espera de nuevos estudios.
Finalmente la empleada que fue herida en la mano por el golpe de una botella, presentaría una fractura en uno de los dedos.
Inspección ocular e investigación
Durante la noche del miércoles se concretó una inspección nocturna sin hallar elementos de interés mientras que ayer estaba previsto que se concretara otra inspección en el lugar donde ocurrió el ataque por parte de la División Policial de Investigaciones, quien está trabajando en conjunto con el Ministerio Público Fiscal en la causa.