2023-10-05

Cooperativa Julio Vara: “Se puede reciclar muchísimo más, pero nos limita no tener movilidad ni lugar propio”

Por las calles de Comodoro Rivadavia a diario puede observarse a grupos de mujeres y hombres trabajando en la recolección de cartones, plásticos y aluminio. En la zona conocida como “La Loma” aproximadamente 11 personas del grupo de trabajo de la Cooperativa Julio Vara recorren los locales buscando los materiales.

Maite Huenullanca, coordinadora del equipo que tiene punto de acopio en Urquiza N° 590, dialogó con Crónica sobre la tarea que llevan adelante y las dificultades a las que se enfrentan actualmente: “Lamentablemente si no tenemos lugar propio, no se va a poder seguir con esta labor, es tristísimo”, dijo.

En búsqueda urgente de un nuevo galpón de acopio

En los próximos dos meses, la Cooperativa Julio Vara deberá afrontar el desafío de encontrar un nuevo lugar, ya que deberán desalojar el galpón en el que actualmente funciona su centro de acopio. “Dentro de poco, en un mes o dos meses, quizá ya no vamos a estar en este lugar lamentablemente. Todo aumenta y entendemos que este alquiler está siendo muy barato dentro de todo, nos están cobrando 100 mil pesos el alquiler”, detalló.

En ese sentido, la coordinadora contó que el alquiler se paga con lo que se recauda de la venta del cartón. “Como grupo pensamos en que lo ideal es pagar el alquiler para tener un lugar propio, primero porque todos queremos tener un lugar propio de trabajo, de lo que sea que se trabaje, y segundo porque es lo ideal para nosotros porque si trabajamos a la intemperie no sirve de nada. Estamos queriendo reciclar y si se van a estar volando los cartones o papeles va a ser contradictorio porque también vamos a estar contaminando”, explicó.

“Ya llevamos cuatro años y en ese tiempo nunca nos dieron una mano, aunque sea con un galpón abandonado que hay muchos acá en la ciudad”, expresó Huenullanca en referencia al Municipio y la UGeM.

Sostienen que no cuentan con acompañamiento del Municipio

Considerando la situación que atraviesan actualmente, desde la cooperativa sostienen que hace falta acompañamiento por parte del Municipio. “Nos encontramos con el gran desafío de que nos escuchen y nos den una mano con un subsidio, un alquiler o un lugar. Lo merecemos porque lo que estamos haciendo es un trabajo muy importante, que genera muchos beneficios y no nos está dando una mano ni la Municipalidad, ni la UGeM que son los que en realidad tienen que hablar nosotros”, resaltó Huenullanca.

En referencia a la Unidad de Gestión Municipal, oficina responsable de la higiene urbana, saneamiento barrial y la gestión integral de los residuos sólidos urbanos, manifestando que “ya llevamos 4 años y en ese tiempo nunca nos dieron una mano, aunque sea con un galpón abandonado que hay muchos acá en la ciudad. Hay un montón de lugares abandonados o que no están completamente en condiciones, pero que se pueden utilizar para esto”. Y remarcó: “Nos está costando muchísimo que nos escuchen y que nos den una mano a pesar de que es nuestro derecho porque la Ley Nacional Ambiental nos ampara al ser un proyecto de reciclado”.

“Son muchísimos los que nos llaman, pero no damos abasto”

El grupo de trabajo está conformado principalmente por mujeres. A diario realizan tareas que implican mucho esfuerzo físico, ya que todo lo que se recolecta se traslada a pie, con carritos, hasta el centro de acopio. Todos los materiales reciclados se recolectan gracias a las personas particulares que acercan sus residuos y por los acuerdos que mantienen con alrededor de 40 comercios.
Sobre esto, Huenullanca dijo: “Es muy difícil hacer este trabajo con estas condiciones y también se nos hace complicado de cumplirle a todos los comercios”, y sumó: “Son muchísimos los que nos llaman y que nos están pidiendo que vayamos constantemente en la semana, pero no damos abasto ni por las manos que estamos trabajando, ni por las condiciones en la que estamos trabajando”, sostuvo.
Luego del arduo trabajo de recolectar el material, se hace la entrega para que vuelva al circuito circular productivo para ser reutilizado. El cartón es lo que más se acopia y según lo expresado muchas veces el galpón se hace chico para la cantidad de material. En las últimas dos cargas se enviaron entre 50 y 60 fardos, que pueden rondar entre los 80 y 90 kilos cada uno. Aun así, Huenullanca manifiesta que podría juntarse aun más: “Se puede reciclar muchísimo más, pero nos limita el no tener movilidad y no tener un lugar propio”, expresó.

Acompañando la labor cartonera, las promotoras ambientales concientizan sobre la separación de residuos

El equipo de recicladores trabaja en conjunto con las promotoras ambientales para realizar la tarea de la manera más fácil posible, buscando el resguardo de la salud. 

Maite Huenullanca, coordinadora de la Cooperativa Julio Vara, expresó que la tarea del reciclador no sólo se refiere a la tarea de juntar el material, sino también a la promoción de información. “Como promotoras ambientales lo que hacemos es salir a las calles a hablar con la gente y los comercios, con sus encargados y supervisores, le damos la charla de lo que es la separación en origen y articulamos por medio de mi contacto para retirar material reciclable”, explicó.

Además, agregó que la tarea de las promotoras “Es ser la voz y la cara del compañero cartonero, trabajamos en conjunto para que su tarea de reciclar sea más fácil y a través de la charla de separación en origen le explicamos a los vecinos que se puede separar la basura de manera correcta y domiciliaria”.

De esa forma, informan y concientizan sobre la importancia de separar los residuos que son para reciclar, de forma que sean entregados limpios y secos, evitando bacterias y la posibilidad de generar enfermedades.
Para obtener más información sobre la tarea de las promotoras ambientales, pueden comunicarse con Maite Huenullanca al 2974219096.

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