2023-09-07

En menos de 3 horas, tres mujeres y dos hombres fueron aprehendidos por intento de hurto de comestibles y ropa

Robar para comer y dar de comer, una temática nueva en estos tiempos de padecimientos económicos.

Los hurtos y tentativas en comercios grandes de la ciudad han estado a la orden del día por décadas. Usualmente cuando lograron atrapar a los ladrones, éstos cargaban con costosas bebidas alcohólicas y perfumes importados o prendas de vestir de reconocidas marcas.

La tecnología con cámaras con zoom que captan nítidas imágenes en rostros y movimientos mínimos de clientes, han abortado cientos de estos delitos simples y legalmente excarcelables en los últimos tiempos, pero también en los momentos actuales de zozobras económicas en muchos hogares.

¿Será ese sentimiento de tristeza y angustia el que está haciendo delinquir a determinadas personas? Dentro de la ley, todo, fuera de la ley, nada, reza un viejo axioma. Y las leyes están para respetarlas y hacerlas cumplir, tanto de un lado como del otro. Y para muestra basta un botón. Ayer, entre las 13:13 y 15:44, cinco personas fueron aprehendidas en diversos hechos policiales. Eran tres mujeres y dos hombres. Ingresaron a comercios, escondieron mercaderías en ropas o mochilas y pretendieron salir de los comercios sin pagar.

Los hechos

13:13: Sobre avenida Rivadavia al 2.200, policías de la Seccional Segunda fueron convocados por empleados del local comercial “Once Comodoro”. Tenían aprehendido a un joven de 24 años que pretendió esquivarlos y salir escapando, cargando en una mochila con elementos malhabidos. Así lo constataron los empleados policiales que verificaron prendas de vestir con etiquetas de dicho comercio.

13:30: Esta vez fueron policías de la Seccional Cuarta quienes debieron llegar hasta la avenida Juan XXIII al 700 para proceder a la aprehensión de dos mujeres y un hombre cuyas edades oscilaban en los 28, 25 y 22 años. La propietaria del Multirubros “Mis nenas” del barrio Ceferino Namuncurá manifestó que las dos femeninas les sustrajeron hamburguesas, panes, mayonesa y un ajo por un valor total de $ 10.000. Quien advirtió la maniobra fue un policía de civil de la División Policial de Investigaciones que se encontraba en avenida Juan XXIII y la calle Calafate, casi frente al cementerio Oeste.

Ocasionales automovilistas y transportes públicos de pasajeros debieron desviar su camino por calles laterales ante el enorme despliegue policial que cortó el tránsito en la avenida por varios minutos.

15:44: Y nuevamente policías de la Seccional Segunda debieron intervenir en un delito de características iguales a las arriba apuntadas. Esta vez acudieron a la sucursal del supermercado La Anónima del barrio 9 de Julio donde tenían retenida a una mujer de 50 años que intentó pasar la línea de cajas sin abonar mercaderías por un valor de $ 9.801. ¿Qué pretendía llevarse sin pagar la mujer? Dos budines de pan, un paquete de galletitas dulces, un chocolate negro y otro chocolate blanco, una caja de té, otro paquete de galletitas saladas y un paquete de carne picada.

En este caso, el fiscal de turno resolvió que se entregara la mercadería secuestrada a la parte damnificada, y tras tomarle los datos a la aprehendida se la dejó regresar a su domicilio. No sucedió lo mismo con los anteriores detenidos que quedaron todos detenidos en la comisaría que se encuentra en avenida Rivadavia y calle Viamonte.

Épocas difíciles

Lo dicho: hechos delictivos menores, especialmente en modo de hurto, es común de toda la vida. A medida que la ciudad fue creciendo y desarrollándose, también ha ido incrementando este tipo de accionar delictual. Como en todas ciudades grandes. Sin embargo, en este tiempo actual se están viendo situaciones extremas, donde quienes delinquen -no todos, obviamente- se preocupan más por cargar con alimentos. Y no se está hablando de grandes cantidades de carne para asados, o de productos de mar, por mencionar productos más costosos; hurtan algunos gramos de fiambres, panes, entre otros, es decir, productos alimenticios básicos.

En modo alguno se pretende justificar este tipo de accionar, tan solo se hace notar una situación real que se está viviendo hoy en esta ciudad, como en muchas otras del país, donde es evidente que la economía imperante está afectando cada vez a más personas. La mitad de la población está por debajo de la línea de pobreza; eso es un índice más que elocuente.

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