Era el único sustento del propietario, un monotributista de 45 años
Apareció en barrio La Floresta el carrito de comidas rápidas robado del parque industrial
Gracias a un amigo del damnificado pudieron detectar en un patio del barrio La Floresta el carrito de comidas rápidas que se habían robado del Parque Industrial; no tenía ruedas y se lo llevaron en un camión con una “planchada”.
Este diario había informado que “un vecino de 45 años residente en barrio Juan XXIII que se gana la vida preparando y vendiendo comidas rápidas en el carrito que siempre tuvo a la vera de la ruta nacional número 3, en las afueras de la empresa San Antonio, en el parque industrial de esta ciudad, se encontró con la desagradable sorpresa que ya no estaba más”.
A Gustavo Fabián Vera (45) no le quedó otra opción que llegar hasta la Seccional Tercera de policía para radicar la correspondiente denuncia. Lo cierto es que entre las 15:30 del jueves y 11 de la mañana del viernes 14 de julio, autores ignorados le habían sustraído el “carrito” de 3 metros de largo por 2 metros de ancho pintado de verde que, incluso, no tenía las ruedas justamente, para evitar que alguien se aprovechara de esa situación.
El carro metálico verde con logos de panchos, milanesas y comidas rápidas y con una puerta metálica estaba ubicado donde se encuentra una especie de lanza y dos ventanas.
Con el carro se llevaron también todos los elementos de trabajo con los cuales el damnificado se gana la vida: 1 parrilla, que venía incluido, un anafe de dos hornallas, con marca YPF, con dos planchas metálicas; una heladera con freezer, color blanca, medio chica, no era muy grande; una cocina de cuatro hornallas, de acero inoxidable -no recuerda la marca-; un grabador marca Samsung con un parlante marca National, color madera; una panchera carlitera; una bacha de acero inoxidable, cubiertos; un cuchillo, marca Esquirtuna, mango de madera y un tanque de agua, de los que llevan los camiones, color blanco que se encontraba en la parte superior.
Por suerte para el trabajador monotributista, ayer pudieron detectar el carrito, alertar a policía y esperar la orden judicial para retirarlo del lugar.
Según trascendió, el fletero que se llevó el carrito habría sido engañado en su buena fe por personas inescrupulosas que lo contrataron para que lo deposite en dicho patio. “El dueño era nuestro abuelo que murió, así que lo vamos a traer al patio” habría argumentado el hombre.