Siguen exigiendo que la directora de la Escuela Nº 731 sea apartada del cargo
Tras la reunión mantenida la semana pasada y al no haber surgido novedades luego de hacer público el malestar que estaban viviendo padres y alumnos de la Escuela Nº 731 “Gran Malvina” del barrio Pietrobelli, ante situaciones de malos tratos por parte de la directora de la institución, según afirman, ayer decidieron acercarse a Supervisión para presentar un escrito y reunirse con las autoridades en busca de respuestas.
Al respecto, en diálogo con Crónica, María Silva, una de las mamás explicó que “la reunión de la semana pasada la convoca la directora del establecimiento, como papás no conformes con lo que la directora manifestó en ese momento porque parecía que estaba contradiciendo a los dichos que también los chicos nos habían informado, decidimos todos los papás hacer una nota para presentar en supervisión”. Y continuó: “nos parece que se vulneraron todos los derechos de una adolescente de 17 años y eso no corresponde bajo ningún punto de vista, como papás creo que enseñamos a nuestros hijos derechos, por lo tanto también tienen que ser respetados y yo creo que cuando hay una situación de vulneración de derecho todos tenemos que salir en defensa de esto”.
Asimismo, planteó que “es un personal directivo que tiene formas muy particulares de decir las cosas, que generalmente ofenden, humillan, por lo tanto estas situaciones ya se repetían, el tema era que los chicos tienen miedo en muchos casos, pero este grupo pudo manifestar lo que le estaba pasando y tuvo este tipo de llamado de atención. La verdad fue muy difícil para ellos porque en todo momento fueron humillados”.
Sumado a ello, respecto a un preceptor que salió en defensa de una de las alumnas, comentó: “hay un preceptor que fue humillado en presencia de todos ellos, él expresa que sale en defensa de una actuación que le pareció que no correspondía y coincido que no correspondía y al salir en defensa de eso fue también maltratado e injuriado frente a todos los alumnos, él también se siente vulnerable en sus derechos como trabajador”.
Finalmente, remarcó que solicitan a supervisión que se tomen las medidas que se tengan que tomar y que esta situación no se repita en ninguna escuela más.
El detonante
Tanto el alumnado como los padres aducen que la comunicación con la institución no es la mejor dado que informan sobre el dictado o no de clases en horarios que no corresponderían o que son complicados para la organización familiar, por ejemplo a las 23. En medio de estas situaciones, al informarse en este horario que los alumnos iban a tener clases al siguiente día, como medida de protesta los alumnos de 6º año concretaron un “faltazo”, pero luego la abanderada fue convocada por las directivas e interrogada y pese a solicitar la presencia de su progenitora le fue negada, se le habría indicado que como portadora de la bandera debería ser ejemplo, entre otras cuestiones, lo que desató un ataque de ansiedad. Hicieron que firmara un acta y tras salir se cruzó con un preceptor quien cuestionó a la directora el accionar pero en frente de los alumnos, que estaban en horario de salida lo increpó también, todo ello según el relato de padres y alumnos. Lo que terminó detonando el reclamo mayor por malos tratos.